Las actuaciones se paralizaron y su ejecución se retrasó durante meses
11 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Desde que se recrudeció la crisis y el sector de la construcción se echó a temblar, han sido varias las actuaciones que en Barbanza se han visto paralizadas al declararse las firmas encargadas de las obras en suspensión de pagos. Auténticos quebraderos de cabeza dieron estos casos a los Concellos, que tuvieron que buscar soluciones in extremis para que la ejecución de los trabajos no se prolongara en el tiempo hasta parecer el cuento de nunca acabar. Uno de los ejemplos más significativos de esta paralización es la reforma del Coliseo Noela. Las deudas abocaron al cierre a la empresa adjudicataria y el recinto cultural sigue cerrado a cal y canto. Tanto es así que la Mostra de Curtas de Noia brillará a finales de mes, pero en otro escenario.
La capital barbanzana lidera la lista de actuaciones que sufrieron las consecuencias de la crisis del sector de la construcción. Varias empresas se declararon en suspensión de pagos en los últimos años, siendo uno de los casos más destacados el retraso de la apertura de la Casa da Xuventude. La constructora pontevedresa Seixo comenzó a tener problemas económicos y dejó otras obras empantanadas en el municipio, como el saneamiento de Artes o la mejora del casco histórico de Carreira.
También esta firma se hacía cargo de la construcción del párking de Taragoña, que se hacía viejo sin terminarse. La previsión inicial era que los trabajos finalizaran en 2006, pero nada más lejos de la realidad. Pasaron varios años hasta que los rianxeiros pudieron hacer uso de las instalaciones. El Concello tuvo que invertir 400.000 euros del plan anticrisis para que el aparcamiento comenzara a funcionar.
El caso boirense
El centro social de Cabo de Cruz abrió sus puertas el año pasado arrastrando años de obras y las ansias de los vecinos de la zona por ver terminado un inmueble que demandaron en reiteradas ocasiones. Los problemas económicos de la firma encargada de la construcción fueron la causa de la demora. Aunque el edifico está abierto al público, las deficiencias en las instalaciones no tardaron en salir a la luz.
Los casos más recientes se dieron en Ribeira. En los últimos días, los trabajos en el polideportivo de Palmeira y en la guardería de Cubeliños se vieron paralizados. La empresa que se hizo cargo de la primera actuación atraviesa por dificultades económicas que la obligan a entrar en fase de liquidación. Por ello, la obra volverá a sacarse a concurso. Más preocupante se presenta el caso de la escuela infantil. Parece que la ampliación del inmueble se retrasará algún tiempo. El Concello ya ha dado el visto bueno a la cesión del contrato de estas obras, que serán realizadas por una unión temporal de empresas. Mientras tanto, los niños seguirán siendo atendidos en el conservatorio de Aguiño.
El temor a la suspensión de pagos también llegó a acechar a la construcción del centro de día de A Pobra, aunque las obras siguen avanzando.