Rap, desempleo, cuatro nacionalidades y el Agra confluyen en Axlubi-X
10 nov 2012 . Actualizado a las 07:01 h.Axlubi-X bien podría tomarse como un retrato musical del Agra del Orzán. Igual que el barrio, esta formación de hip-hop se presenta con una mezcla de razas impensable en el barrio hace 15 años. Cada componente proviene de un país diferente. Y a todos los une el barrio, el paro y el desánimo, que según ellos, se ha apropiado de las calle. «Ves a la gente caminando con la cabeza agachada, mirando hacia el suelo. Nuestras canciones hablan de eso, de la frustración, de la falta de expectativas», explica Luis Filipe.
Mitad portugués, mitad caboverdiano este mc (así se denomina al que rapea en los grupos de hip-hop) tiene 25 años. Artísticamente se hace llamar Niggaché. Trabajó alguna vez de camarero. «Fue ya hace tres años», recuerda. Ahora acude periódicamente a la oficina del Inem de la avenida Finisterre sin que le salga nada. Sus padres regentan un bar en Paiosaco. «A veces les ayudo, pero no hay trabajo para todos. Veo a mi padre desesperado. Hay que pagar muchas facturas y el dinero no llega», confiesa.
A Filipe le acompaña Pablo Saco (24 años). Exestudiante de Historia, trabajó como dependiente en una librería hace dos años. También hace periódicas visitas al Inem sin resultado. Es el discjockey del grupo. También al que más ilusionado se le ve con la idea de convertirse en profesional: «Tengo muy claro que me quiero dedicar a esto. Es lo que más me gusta del mundo. Le dedico 24 horas al día». Coruñés, «del Agra de toda la vida», fundó Axlubi-X con el senegalés Diao (34 años) en el 2010. Este último falta a la cita. «Ahora mismo está en Dakar, no vendrá hasta el año que viene», lo disculpa su compañero.
El cuarteto lo completa el uruguayo Omar Scuro (34 años), Omar Máster cuando se dedica a rapear. Su última ocupación laboral fue la de ayudante de cocina. «Fue en Ámsterdam el año pasado, aquí llevo mucho sin trabajar, salvo alguna chapucilla que me surge», comenta.
Letras de corte social
Los integrantes de Axlubi-X se alejan de los baños de ego que practican muchos raperos. «Nosotros reflejamos lo que pasa en la calle. Una de nuestras últimas canciones, Hay gente, explica precisamente lo que vemos día a día por el barrio», señala Filipe. La letra de la canción dice cosas como «La mayoría de los jóvenes aún viven con sus padres / y tienen muchas ganas de conocer el mundo / pero esta crisis nos está jodiendo a nosotros y nuestros padres / o estás en el paro o nada».
«Queremos dar apoyo a la gente, que esté tranquila y ayude a su familia para resistir y no desesperar», proclama Filipe. «Yo con la música me dejo llevar, me expreso y digo las cosas que en el día a día me callo», añade. Llama la atención esa constante apelación a la familia. «Claro, es muy importante», señala Seco. «Si no fuera por la familia no resistiríamos esto, eso seguro», contesta Filipe. «El hip-hop es algo muy emocional y la familia también lo es», concluye Seco.
Ahora, habrá que ver si estos temas que pululan en Internet (se pueden escuchar en www.myspace.com/axlubix) dan el salto al disco. Ganas no le faltan. Realidad ante sus ojos, tampoco.