Los vecinos gestionan su camposanto

La Voz

FIRMAS

El decreto de la Xunta sobre policía sanitaria mortuoria recoge tres calificaciones para los cementerios según su propietario. Pueden ser confesionales, municipales o particulares. El tercer caso, en que el propietario es una asociación sin ánimo de lucro legalmente constituida. Es el más escaso, pero existe. Como en la entidad local menor de Berán.

De hecho, ser propietarios del cementerio, además del balneario o un área recreativa son las bazas de los vecinos para seguir siendo una entidad local menor.

Constituida en 1924, recuerda su actual presidente, José María Doval, ya a finales de los 30 la entidad se movilizó para construir un cementerio y evitar así las sepulturas en tierra a las puertas de la iglesia: «Fixéronse co terreo, pechárono e cada veciño facía o seu panteón; a entidade local era a que máis ou menos daba o permiso e marcaba as cousas, pero cada un construía como quería. Fai uns 10 ou 12 anos ampliouse ese cemiterio».

La entidad menor tiene ahora más peso en la gestión, estableciendo el tipo de construcción, que ella misma asume, y fijando los precios de venta: alrededor de 700 u 800 euros, en función de la ubicación. «Constrúense en grupos de 12, con 4 de altura, e véndense por solto, pero a maioría da xente quere os do medio porque din que os de abaixo quedan moi preto da terra e os de arriba teñen peor acceso para poñer flores».

La demanda es ahora un velatorio. «A xente de aquí vai a Leiro, O Carballiño ou Ribadavia; a entidade ten algún local que podería usarse, igual que fan noutros lugares poñendo un biombo para separar o cadáver do público, pero iso non é moi legal».