¡Por Osiris!

FIRMAS

En el siglo XXVI antes de Cristo, el faraón Keops ordenó construir la Gran Pirámide de Guiza. En diez años de trabajo, se levantó la única maravilla del mundo antiguo que permanece en pie.

Desde tan magna obra, han pasado 47 siglos. Y se supondría que algo hemos avanzado en ellos. Pero la ciudad de Vigo se encarga de desmentirlo. Valga como ejemplo la urbanización del Barrio del Cura, que el próximo enero cumplirá diez años sin que se haya movido una piedra.

Fue en 2003 cuando Karpin compró a las monjitas el antiguo asilo. Ese mismo año presentó una fabulosa maqueta y un proyecto para 320 viviendas. Desde entonces, el plan entró en los laberintos de la burocracia, sin que Xunta ni Concello fuesen capaces de tramitarlo.

En esta larga década, el viejo asilo se deterioró. Y adquirió ese aspecto de ruina espantosa que tanto gusta en Vigo. Los soportales de O Berbés, el edificio Bandeira o la Panificadora son grandes exponentes de la pasión de esta ciudad por exhibir la herrumbre en el centro urbano. Por mucho que humanicen, esto siempre parece Dresde después de un bombardeo.

Con el Barrio del Cura sucede ahora que la promotora no tiene dinero. Lo cual entra en la lógica, porque los bancos ya no están para dar préstamos. Y mucho menos para el negocio inmobiliario.

Así que mucho hay que temer que, para cuando Xunta y Concello den todos los permisos, acometer la obra sea imposible. Y que las ruinas del barrio se perpetúen ahí, como sucede con tantas otras.

Hace 47 siglos, los egipcios eran capaces de levantar una pirámide en sólo diez años. En Vigo, en una década no se mueve ni una piedra. Sea porque los políticos se mueven a paso de momia o porque en Urbanismo se pasan el día haciendo jeroglíficos.

eduardorolland@hotmail.com