El cómico defiende la saludable costumbre de reírse de uno mismo
15 oct 2012 . Actualizado a las 06:00 h.Llevan desde el 2004 luchando por hacer reír a la gente, un digno propósito que, sin duda, les honra. Pero también enseñan a hacer reír. Hoy arranca el nuevo curso en Manicómicos, con clases de interpretación, canto, danza, acrobacia e improvisación para todas las edades. Carlos Sante, presidente de esta asociación cultural, organizadora del veterano festival Manicómicos, diserta sobre la necesidad que tiene la sociedad actual de esos profesionales de la sonrisa llamados payasos.
-Manicómicos es una asociación, una academia, un festival...
-Es todo eso y más. Es la asociación cultural, pero el nombre lo usamos también para el festival, porque es muy llamativo y ya hemos comprobado que funciona. Así se identifica una cosa con la otra, es como una imagen de marca.
-¿Cómo nace Manicómicos?
-Nos juntamos allá por el 2004 unos cuantos que nos estábamos formando o que estábamos trabajando en sitios diferentes de la ciudad, para poder unir fuerzas y traer a la gente que nos interesaba ver. Pero nuestro objetivo fue siempre promover y fomentar el teatro y las artes escénicas a través de la realización de festivales y eventos. Empezamos veinte personas y ahora somos unas sesenta como socios, además de los cientos que durante el año pasan por aquí como colaboradores, artistas o alumnos. Aquí hay de todo, es un vivero de compañías y les ofrecemos un espacio de ensayo común.
-¿Para dedicarse a esto hay que estar mal de la cabeza?
-Ya el nombre lo dice, ¿no? Hay cierta locura necesaria para darle la vuelta a las presiones sociales, la inacción y la falta de espíritu. Somos una gente que ama su profesión. Llevo en esto desde los 16 años y ahora ya tengo 41. Pero supongo que cualquier artista te dirá lo mismo.
-¿Corren buenos tiempos para la risa?
- ¿Por qué no? Los payasos siempre han sido necesarios, nos han enseñado a reírnos de nosotros mismos.
-Pero no parece que abunden los motivos para reírse.
-La norma social te coarta, es algo que nos lo inculcan desde pequeñitos. El que no es capaz de sonreír ha perdido algo fundamental. ¿A quién no le gusta reírse?
-¿Qué se necesita para hacer reír?
-No hace falta tener ningún talento innato. Hasta el tipo más serio y terco es capaz de hacer reír. Hay a quién le molesta reírse de los propios fracasos, cuando eso es el principio de todo. Ahí está la figura del clown, un fracasado que conecta con el público. Todo está en el placer de vivir, de jugar... Eso es esencial para evitar depresiones.
-¿Se puede hacer humor sobre todo o existen tabúes?
-No hay límite preestablecido, uno puede reírse de todo. Pero el payaso es un ser sensible que tiene que saber hasta dónde puede llegar con cada persona. Pero todo es susceptible de provocar risa, hasta la muerte. Ahí está el humor negro.
-¿Hay trucos para hacer reír?
-Hay cosas infalibles. El fracaso siempre funciona porque te crees superior cuando lo ves. O las rupturas de estatus. Ver a un político, trajeado, en un mitin, pero con un discurso fuera de lugar. Eso funciona.
CARLOS SANTE Presidente de MAnicómicos