Tosca y Chispa, las dos perras de caza robadas, están en casa

Rocío Ramos lalín / La Voz

FIRMAS

Miguel Moure con dos de los perros que cría en su casa.
Miguel Moure con dos de los perros que cría en su casa. M. Míguez< / span>

Tosca y Chispa, las dos perras de caza que su dueño buscaba infructuosamente y creía robadas o perdidas ya están en casa. Su propietario, Miguel Moure, expresaba ayer su agradecimiento «de todo corazón» a todas las personas que le ayudaron en su búsqueda y que después de ver la noticia en La Voz se pusieron en contacto con él y le prestaron su apoyo. Está convencido de que fue la noticia y su eco lo que hizo que quien o quienes se las llevaron las devolviesen. Una de las perras apareció a un kilómetro de donde desapareció, en el Monte Carrio y la otra, a unos dos kilómetros de este mismo lugar. Apunta que fue un amigo suyo el que lo llamó creyendo identificar al animal. Miguel en ese momento estaba en el hospital y apunta «eu lle dixen que a llamara polo nome». Y Tosca respondió a la llamada. Su amigo le explicó que viera un coche por la zona y cree que alguien la dejó allí para devolverla.

Tosca apareció a las 20.00 horas y a las 12.30 horas del día siguiente. Unos cazadores llamaron a un amigo suyo que lo localizó y le dijo que su perra podía estar allí. Fue a recogerla y era Chispa. Las dos perras se encontraban sanas y salvas. La mayor preocupación de este vecino de Bendoiro, amante de los animales, era que las perras cayeran en buenas manos y que por lo menos alguien las cuidara. La historia acabó con final feliz y Miguel Moure subraya sobre todo «o apoio e a cantidade de xente que me axudou a buscalas» y que intentó echarle una mano. Las dos perras ahora recuperadas son de raza podenca, una de ellas andaluza.

Apunta que en la época de caza se suelen producir robos de perros y pide a los que encuentren alguno que lo entreguen porque el chip que llevan hace posible su entrega su dueño.