Con 20 años, fue tercero en el certamen gallego de sumilleres
04 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Con solo veinte años, Eduardo Camiña tiene una carta de presentación de las que quitan el hipo en el mundo de la restauración. Después de finalizar hace dos años el ciclo medio de esta especialidad en el CIFP Carlos Oroza, comenzó a trabajar en la cocina del restaurante Pepe Vieira. Allí, Xoán Cannas le puso al día en el mundo de los vinos y se pasó a sumiller. Desde marzo lo es de Casa Solla. Y el pasado martes, en su primer certamen, quedó tercero en el campeonato gallego de sumilleres que se celebró en Pazo Baión.
-A su edad, y ya puede presumir de estar con los mejores de la cocina gallega...
-Sí, tuve mucha suerte. Me dieron las prácticas en Pepe Vieira y continué allí. Y fue donde Xoán me introdujo en el mundo del vino. Antes no era aficionado, aunque en mi casa, en Meaño, siempre se hizo vino y se vendía.
-¿Qué es lo que más le atrajo para cambiar a sumiller?
-Sobre todo, que probar un vino es, al final, como hacer un viaje mental, por la zona de aquí de Galicia o de toda Europa. Es la primera vez que me presento a un campeonato. Me animó Pepe Solla, que me dijo que era una buena oportunidad y que era algo interesante. Y la verdad es que es casualidad, entrar entre los tres primeros desde luego no lo esperaba.
-¿Qué le resultó más difícil en el campeonato?
-Quizá lo más difícil es el examen, de veinte preguntas por escrito, ya que además de los vinos hay bastantes campos, como mantequillas, quesos, puros... Por lo demás, el examen olfativo es cosa de practicar, así que se me da mejor. A esto ayuda mucho el trabajar en un sitio como Casa Solla o antes en Pepe Vieira, en el que puedes probar muchas más cosas y tienes oportunidades.
-¿Cómo se pone al día, cuántas catas realiza por año?
-Esto es una carrera que no acaba. Hoy mismo tengo una cata en Santiago con Xoán Cannas. Participo en todo, porque es la manera de aprender. Puedo hacer unas cincuenta o sesenta catas al año. Hay muchas marcas de vino, muchas denominaciones...
-¿Tiene algún vino preferido?
-No hay ninguno favorito. A mí todos los vinos que son Rías Baixas, que los tienes aquí al lado, conoces a productores y ves el esfuerzo que hacen durante todo el año por elaborar el vino.
-Dígame un buen vino que resulte económico en estos tiempos de crisis.
-Un Leirana, de Forxas do Salnés, en Meaño. Un albariño cien por cien, con un precio que no es demasiado elevado.
-¿Se queda como sumiller o le apetece volver a la cocina?
-La cocina también me llama mucho la atención. Ver, por ejemplo, cómo elaboran los platos en Casa Solla. Pero veo que el mundo de la cocina está bastante colapsado. Hay mucha gente muy buena estudiando y trabajando y es un mundo más difícil de explotar que el de los vinos. Y además, esto me gusta.
-¿Participa en la vendimia?
-Sí, en casa se hace vino, y participo en la vendimia y todo. Me sirve para aprender y practicar.
eduardo camiña sumiller de casa solla
«Esto es una carrera que no acaba, al año hago cincuenta o sesenta catas»
«¿Un vino para estos tiempos de crisis? Un Leirana, albariño cien por cien»