Madres con menores y sin pareja, perfil del nuevo pobre en la comarca
02 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La crisis económica está modificando por completo el perfil del pobre tradicional, que ahora se nutre, sobre todo, de familias jóvenes con hijos que han perdido sus trabajos y que, una vez agotado el paro, se quedan sin ingreso alguno con el que dar de comer a su prole. Y en ese colectivo, la figura más débil es la mujer. Por eso los servicios sociales y las oenegés que distribuyen ayudas de emergencia atienden, sobre todo, a mujeres con hijos que no tienen otro palo del que agarrarse para no quedarse en la calle.
Solo en la comarca, Amigos de Galicia distribuye alimentos entre unas cuatrocientas familias que están en esta situación. No solo alimentan a los niños, sino que pagan el alquiler, el recibo de la luz y hasta los libros de los menores. «Facémolo polos rapaces -explica Jesús Busto-, porque eles non teñen culpa da situación».
Las mujeres se quedan solas por distintos motivos. En unos casos ya eran familias monoparentales, pero ellas tenían trabajo o recibían la manutención de sus ex parejas, e iban tirando. Pero ya sin empleo, o con los padres de sus hijos en el paro, se ven de un día para otro sin ninguna fuente de ingreso. Otras, convivían con su pareja, pero la crisis económica no hizo sino agudizar situaciones conflictivas que permanecían solapadas. Y si no había problemas, aparecen con la falta de dinero, en clara contradicción con ese refrán que dice «contigo, pan y cebolla». De no haber detrás un colchón familiar, la situación se vuelve insostenible.
En la calle
Desafortunadamente, casi todas se ven un día en la misma tesitura: separaciones, divorcios, hogares deshechos, impagos de hipotecas o alquileres, desahucios, y después, la calle. Por el medio, también malos tratos. Buena parte de esas 400 mujeres que atiende Amigos de Galicia estarían mendigando de no ser por la fundación.
Amigos de Galicia atiende a 400 usuarias que no pueden alimentar a sus criaturas