El primer banco de tapones

Monica Torres
mónica torres TOMIÑO / LA VOZ

FIRMAS

Vecinos de Tomiño constituyen una entidad de ayuda a niños

28 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La apertura de un nuevo banco en el municipio pontevedrés de Tomiño es indicador de que la humanidad no está en crisis. Diogo, Paula y Álex han sido los protagonistas de tres campañas solidarias que movilizaron a miles de gallegos durante el último año. La cadena solidaria cruzó el Miño hasta Ortegal en camiones cargados con toneladas de tapones para que estos pequeños, con diferentes patologías, tuvieran acceso a los tratamientos médicos que jamás se podrían costear con medios propios. Y la fórmula cuajó porque en Caminha, Alemania y Vigo los tres empiezan a normalizar su vida.

«Yo colecciono tapones de plástico». Así se presentaba en Galicia en mayo del año pasado Diogo Farinhoto, el pequeño del municipio luso de Caminha que nació sin una mano. Colegios, asociaciones, empresas y una avalancha de particulares ayudaron a completar su colección. Y la de Paula, la pequeña de Boiro con agenesia sacra que ahora puede tratarse en Alemania.

El nuevo banco abre con un capital que asciende a 3.100 kilos de tapones y que ya tienen destinatario. Serán para Álex, un pequeño vigués con parálisis cerebral para el que 6.000 amigos ya consiguieron un andador, pero que sigue necesitando coleccionar tapones.

El Banco del Baixo Miño «es un ambicioso proyecto que nace con el único fin de ayudar al máximo número de niños posible que lo necesiten», explicaba ayer uno de sus miembros, Jesús Ángel Pazo. Conocen la dinámica a la perfección, porque se implicaron directamente con Diogo y Paula. «Esa marea solidaria, en la que se volcó toda la gente dispuesta a colaborar con las causas justas y necesarias, fue lo que nos convenció», explica.

Su decisión es además la fórmula ideal para paliar el principal hándicap al que se enfrentaron hasta ahora los gallegos que prodigan solidaridad: la dificultad para trasladar el material y almacenarlo.

Los socios del nuevo banco, abierto a la participación y colaboración de todos los que puedan, disponen ahora mismo de un local cedido por el Concello de Tomiño para organizar los envíos. Todos los ingresos son importantes, y esta vez la inversión, un producto seguro porque el grupo se encargará directamente de la venta del material recogido.

Según Jesús Pazo, los envíos se realizarán según se vayan completando camiones de seis toneladas. Han acordado colaborar con la empresa Magonsa, de Palencia, que pagará la tonelada a entre 250 y 300 euros, con transporte incluido desde Tomiño. El grupo intenta disponer de un local más adecuado. dado que el actual, en la primera planta del inmueble de la plaza de abastos, no les facilita los traslados. Sus ganas de trabajar son tan sanas como contagiosas. Tanto que el grupo que abrieron a través de Facebook ayer a las tres de la tarde sobrepasaba los 700 amigos a medianoche. Entre ellos, los familiares de Álex, Paula y Diogo. «Necesitamos a todos, porque hay mucho trabajo por delante», recordaba Pazo.

Colaboraciones

Ya hay un colegio que asumirá parte de las labores de clasificación del material una vez por semana y confían en que otros centros coleccionen con ellos porque el potencial terapéutico y pedagógico de la iniciativa es tan válido para donantes como para receptores de los tapones. Las personas interesadas pueden encontrar toda la información sobre el banco en la http://www.facebook.com/groups/440133439370192/ o buscando en el Facebook el Banco de Tapones del Baixo Miño.