La Universidade alega que actuó conforme a los dictámenes de la Xunta
20 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La supresión de un máster público de Comunicación Audiovisual en el campus de Pontevedra ha dejado en la estacada a 15 alumnos. Algunos habían dejado su trabajo para cursar los estudios de posgrado, que debían comenzar hoy. Otros muchos perdieron la fianza del piso que habían alquilado en la ciudad y esperan recuperar en breve los 1.350 euros que desembolsaron en su matrícula.
Los motivos que esgrimieron a los alumnos para suspender el máster de Creación, Desenvolvemento e Comercialización de Contidos Audiovisuais es que no se había cubierto el mínimo de matriculación exigido por ley. Según explicó la propia coordinadora a lo estudiantes inscritos, en el segundo plazo de matrícula -que finalizó este mes- se debían completar 16 de las 20 plazas. Es decir, un 80 %, de acuerdo a una norma acordada por el Ejecutivo el pasado mes de mayo, para asegurar un cupo final de 20 alumnos en el último plazo de matrícula (en octubre).
Dos días antes de empezar
Pese a ser solo 15 y no alcanzar la mínima exigida por una persona, los estudiantes afirman que aún así se emitió una lista de admitidos el pasado miércoles 12. Los afectados denuncian también que no recibieron ningún tipo de comunicación hasta este lunes, a falta de dos días para que dieran comienzo las clases.
Consideran que la notificación se hizo a destiempo, sin tener en cuenta las repercusiones que tendría para cada uno de ellos la cancelación del máster. Aunque también critican la forma en que fueron informados, a través de un correo electrónico.
«A dos días de empezar el máster uno ya tiene planificada su vida. Entiendo que se anule de acuerdo a una normativa, pero ha habido una total desinformación y nunca se nos avisó de que se podía llegar a anular, ni siquiera cuando fuimos a pagar la matrícula», señala Lois Vázquez, uno de los alumnos afectados.
Por su parte, desde la Universidade de Vigo se incide en que se actuó conforme a los dictámenes de la Xunta. «O decreto 222/2011 estipula que todos os mestrazgos profesionalizantes deben ter un mínimo de 20 alumnos e esta é unha imposición da Xunta. De eles dependerá a decisión de repoñelo ou non», argumentan.
Como solución, la institución académica propuso a los afectados la posibilidad de inscribirse en otro de sus másteres, aunque los alumnos señalan que no existe ningún otro relacionado con la especialidad.