El primer semestre del año deja 74 ERE en la comarca y 852 trabajadores afectados

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

La mayoría de las firmas que usan esta vía son auxiliares de la construcción

16 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Dicen que las cifras, con su asepsia, no permiten acercarse a la realidad y palpar sus miserias. Sin embargo, la crisis económica es tan aguda que hasta los números han dejado de ser fríos y se han convertido en un espejo del drama social en el que estamos envueltos. Un drama que afecta especialmente a los 11.235 arousanos que engrosan las listas del paro; 1.719 personas más que hace un año.

El número negro engorda alimentado por empresas de todos los tamaños. Unas han echado el candado, incapaces de seguir adelante. Otras intentan resistir y capean el temporal mediante expedientes de regulación de empleo. Según los datos de la Xunta, durante los seis primeros meses del año, en los municipios de O Salnés, a los que hemos añadido Caldas, Catoira, Valga y Pontecesures, se han producido 74 ERE que afectan a un total de 852 trabajadores.

Según los sindicatos, conocedores de este pantanoso terreno que son las empresas en crisis, la mayoría de las firmas envueltas en estos procesos están vinculadas con el mundo de la construcción: empresas de excavaciones, estructuras metálicas, fabricación de puertas. Un sector hasta el que está llegando ahora la onda expansiva provocada por el estallido de la burbuja inmobiliaria.

Pero hay firmas de todos los ámbitos afectadas por los diversos tipos de ERE existentes. Y es que no todos los expedientes de regulación de empleo son iguales. Encontramos, por un lado, aquellos que son extintivos: los trabajadores afectados son despedidos y se desvinculan definitivamente de la empresa en cuestión. Afectados por esa situación se han visto 108 trabajadores de la zona sur de la ría de Arousa, vinculados a las cuatro empresas que han recurrido a esta fórmula: tres firmas ubicadas en Vilagarcía que dejaron en la calle a 95 trabajadores, y una de Caldas que despidió a 13 operarios.

La suspensión, a la cabeza

Una segunda modalidad de ERE prevé la suspensión temporal de esa relación: el trabajador deja su puesto durante un período de tiempo pero luego se reincorpora al mismo. Esta es la modalidad más extendida en la comarca: de ella han echado mano 44 empresas. En total, 607 personas han visto su vida laboral alterada por este sistema. Por concellos, Vilagarcía ha sido el más afectado, con 16 empresas y 289 trabajadores, seguido de Caldas, con seis empresas y 76 trabajadores, Sanxenxo, con siete empresas y 75 trabajadores, y O Grove con ocho firmas y 54 trabajadores afectados. Y aún queda una tercera fórmula de ERE, la de la reducción de jornada, que ha sido empleada por 26 empresas y que ha salpicado a 139 trabajadores.