El cura que llegó con polémica y ahora arrastra multitudes

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

Los vecinos trataron de impedir el cambio de Rey por Marcelino Somoza

12 sep 2012 . Actualizado a las 19:32 h.

Si hay algún sacerdote en Barbanza que consigue un lleno absoluto en buena parte de las celebraciones litúrgicas y que se apunta tanto a bodas y funerales como a excursiones y actividades de todo tipo, ese es Marcelino Sánchez Somoza. Ahora arrastra multitudes, pero su llegada a Barbanza no estuvo exenta de polémica. Los vecinos de Lampón se opusieron enérgicamente al traslado del párroco que tenían con anterioridad, Manuel Rey.

Tal día como hoy, en el 2002, La Voz daba cuenta de las iniciativas adoptadas por un grupo de boirenses para tratar de evitar la marcha del cura, que por aquel entonces llevaba tres décadas al frente de la parroquia. La constitución de una plataforma vecinal y la puesta en marcha de una campaña de recogida de firmas fueron las primeras medidas de presión que emprendieron los fieles.

A favor de Manuel Rey, que había sido destinado a Moaña, los feligreses de Lampón esgrimían argumentos como su dedicación a la parroquia, pues era promotor de un sinfín de actividades, entre ellas, la cabalgata de Reyes, que todos los años partía de Escarabote para dirigirse al centro de Boiro, una tradición que se mantiene.

Y mientras en Lampón se montaba la revolución para evitar el traslado de Manuel Rey, en Moaña se registraba un movimiento similar para impedir la marcha de Marcelino Sánchez. «Vecinos de Lampón y Moaña protestan en Santiago contra el cambio de sus curas». Así recogía La Voz, el 21 de septiembre del 2002, la manifestación que los feligreses protagonizaron en el Obradoiro compostelano.

Pero las protestas vecinales fueron en vano. El Arzobispado hizo firme su decisión de intercambiar a los párrocos y Marcelino Sánchez fue recibido en Lampón con recelo. Poco duró este sentimiento, pues el nuevo cura consiguió ganarse a los feligreses en poco tiempo. Y no solo a los de la localidad boirense. Posteriormente, Somoza se hizo cargo también de la parroquia pobrense de Posmarcos y logró incluso que los fieles de ambos núcleos se hermanaran. Tanto es así que instauró una Xuntanza de Confraternidade que se celebra cada primavera. En el pasado mes de mayo tuvo lugar la séptima edición.

Hoy, Marcelino Sánchez es, sin lugar a dudas, uno de los curas más queridos de la zona.