El sector se prepara para afrontar un otoño sin berberecho en la ría

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

MARTINA MISER

Las capturas de este verano han caído un 97 % con respecto al del 2011

04 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Los patrones mayores de Carril y de Rianxo, los parquistas y quienes acudían a trabajar al libre marisqueo en el Ulla llevaban tiempo advirtiéndolo: el berberecho no estaba bien. En el mes de junio, los técnicos del servicio de patología del Intecmar confirmaron esas sospechas: un parásito, la marteilia, había hecho acto de presencia en la desembocadura del río, se había hecho fuerte en las zonas de Carril y Rianxo y se había extendido por el resto de Arousa. A su paso dejó unos elevados índices de mortandad y, con ellos, la desaparición del berberecho arousano de los mercados. Baste un dato para comprobar la magnitud del problema: durante los meses de junio, julio y agosto, las lonjas de Arousa sur subastaron 3.598 kilos de este bivalvo, frente a los 150.053 kilos vendidos en el verano del año pasado.

Arrastrando semejantes datos, el sector marisquero de la ría de Arousa encara un otoño más oscuro de lo habitual. Nadie confía demasiado en que el berberecho logre reponerse en un corto espacio de tiempo. «Esto va a llevar años», afirmaba ayer el patrón mayor de Carril, Fernando Franco, quien recuerda que ya «a finales de los ochenta también hubo unas mortandades muy elevadas y se tardó muchísimo tiempo en volver a la normalidad».

Benito González, patrón mayor de Cambados y presidente de la Federación Galega de Confrarías, no quiso hacer ayer tan negros augurios, pero reconoció que todos los indicios apuntan a que «vai haber moi pouco berberecho».

Y la escasez se va a notar, con toda su crudeza, cuando arranque la campaña del libre marisqueo. Llegará esta en el mes de octubre, y normalmente arriba a la ría cargada de esperanzas. Pero este año, el sector aún no tiene claro qué es lo que puede esperar. Benito González, por su parte, explicaba ayer que «haberá que ver os datos que nos dan os biólogos de como está a ameixa. Diso vai depender como vaian as cousas».