El consenso para mantener el precio de la uva peligra este año

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

FIRMAS

ALBERTO LÓPEZ

La mayoría de bodegas quieren rebajar diez céntimos el kilo de mencía

04 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La crisis no perdona y las malas perspectivas económicas podrían acabar esta vendimia con el habitual consenso entre las principales bodegas de Ribeira Sacra para mantener el precio de la uva. En las últimas cosechas se había escuchado alguna voz disconforme, pero en la que está próxima a comenzar son mayoría los elaboradores que abogan por adecuar los costes a la ralentización de las ventas. «No barco viaxamos todos e temos que aguantalo todos», dice un bodeguero que forma parte del consejo regulador. Curiosamente, Rectoral de Amandi, la principal bodegas de la denominación de origen por volumen de producción, es por ahora la única partidaria de mantener los precios.

La posición que tome finalmente Rectoral de Amandi tendrá una gran trascendencia en esta vendimia, ya que en sus instalaciones entran cada año algo más de la mitad de las uvas que se ponen a la venta en toda la denominación de origen. Esta bodega pagó el año pasado 1,10 euros el kilo de la variedad mencía a sus proveedores de Amandi, y un euro en las parcelas situadas fuera de esta subzona. De los cerca de siete millones de uvas que se recogieron en la pasada cosecha, récord de producción en Ribeira Sacra, seis millones eran de esta variedad tinta.

Comida pendiente

El presidente del consejo regulador, José Manuel Rodríguez, tiene intención de reunir próximamente a representantes de las principales bodegas para hablar de precios. Cada año, por estas fechas, se reúnen en una comida de la que suele salir un acuerdo de mínimos. La pasada vendimia compartieron mesa responsables de Rectoral de Amandi, Val de Quiroga, Regina Viarum, Ponte da Boga, Abadía da Cova, Santa María de Nogueira y Vía Romana, firmas que controlan alrededor del 70% de la producción. Pese a la abundancia de la cosecha, todas mantuvieron en líneas generales los precios del 2010.

Todo apunta, sin embargo, a que esta vez será más difícil alcanzar algún tipo de acuerdo en ese sentido. José Manuel Rodríguez sigue defendiendo que la estabilidad de los precios resulta fundamental para una denominación de origen como Ribeira Sacra, con una estructura productiva especialmente frágil tanto por la dureza de las condiciones orográficas como por otros factores de carácter sociodemográfico. Entre estos últimos estarían la elevada edad de muchos cosecheros y el que la mayor parte de las viñas se cultiven como una fuente de ingresos complementaria. Pero la incertidumbre derivada de la crisis parece imponerse a cualquier otro argumento.

Catálogos cerrados

Aunque Ribeira Sacra mantuvo hasta ahora unos indicadores envidiables en cuanto a ventas, la drástica caída del consumo de los últimos meses también afecta a sus bodegas. Y la exportación todavía no tira lo suficiente como para compensar el enfriamiento de los mercados más cercanos. «A clave está en non aumentar a produción e en diversificar mercados para non competir todos nun espazo tan reducido. O que pasa é que non estamos no mellor momento para buscar novas prazas fóra de Galicia. Hai moitos impagos en restauración e hostalería e os distribuidores neste momento non queren saber nada de ampliar os seus catálogos», dice un bodeguero.