Este año hubo 10 nuevos contratos, todos de mujeres, según el Secretariado Gitano
29 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Las mujeres gitanas se están haciendo un hueco cada vez mayor en el mercado laboral lucense. Al menos así se desprende de los datos que maneja la Fundación Secretariado Gitano. De hecho, en lo que va de año, contabilizaron diez nuevos contratos, y todos ellos fueron de mujeres. Según explica Manuel Requeijo, coordinador provincial de la fundación, en los últimos años se ha producido un cambio y cada vez son más las mujeres gitanas que intentan trabajar fuera del hogar. Eso sí, la mayoría buscan conciliar la vida laboral y familiar.
Esto se ve también en la formación. En lo que va de año, asistieron 78 personas a los cursos de formación del Secretariado Gitano en Lugo. Entre otros, se ofertaron clases de auxiliar de comercio y de acompañante de transporte escolar, con un porcentaje importante de mujeres que lograron después una inserción laboral en estos sectores. Desde el 2003 -año en que empezó a funcionar el Secretariado Gitano en Lugo- al 2011, fueron un total de 130 las personas formadas, y el 70% de ellas fueron mujeres.
«Desde el Secretariado Gitano ponemos mucho el acento en el trabajo con mujeres, en su formación e inserción laboral», explica Eva Vera, directora territorial de la fundación.
Aun así, señalan que el 2012 está siendo un año especialmente malo para el empleo. La crisis ha afectado especialmente a la comunidad gitana, aunque Vera matiza que tiene más incidencia entre los hombres: «Cayeron mucho los contratos de los hombres, porque los sectores donde tradicionalmente se emplean están más afectados por la crisis, como la construcción», continúa esta mujer.
Escaso nivel de formación
Según un informe sobre empleo e inclusión social de la población gitana, elaborado por el Secretariado Gitano, la crisis les afecta especialmente porque suelen tener empleos precarios: «La juventud y el escaso nivel de estudios adquirido por las personas gitanas explican sus elevadas tasas de actividad, pero les condena a estar a caballo entre el desempleo y las ocupaciones precarias».
De hecho, parte del trabajo de la fundación en Lugo consiste también en ofertar los llamados cursos de competencias clave, que permiten obtener certificados de profesionalidad, fundamentalmente para gente con experiencia, pero sin titulación.