Perdió la batalla que lidió para que el AVE parara en Rianxo
23 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Desde hace unos años, una obra de gran envergadura está cambiando la fisonomía de buena parte de Galicia. En lo que a Barbanza se refiere, la actuación afecta a Rianxo. Se trata de la construcción del tren de alta velocidad. La noticia salió a la luz hace exactamente una década y las reacciones no se hicieron esperar.
«El tren de alta velocidad unirá Rianxo y Catoira por un viaducto de 1.800 metros». Este era el titular con el que La Voz daba a conocer, el 22 de agosto del 2002, los detalles del proyecto. Un dato desencadenaría la polémica: «La estación más próxima a la comarca estará situada en el municipio de Rois».
De hecho, en la jornada siguiente, es decir, tal día como hoy, La Voz se hacía eco de las primeras reacciones: «Arousa Norte estudiará pedir una estación del tren de alta velocidad para Barbanza». La mancomunidad llegó a elaborar un estudio justificando esta reclamación. El informa incidía en la importancia del tejido empresarial de la zona.
Pero todos los esfuerzos fueron en vano. Pese a que en un primer momento el Ministerio de Fomento se mostró dispuesto a estudiar la petición, el proyecto nunca llegó a modificarse en este sentido. Y eso que el exalcalde rianxeiro Pedro Piñeiro todavía volvió a la carga en el 2006, llegando incluso a viajar a Madrid para reclamar que el tren de alta velocidad tuviera una parada en A Vacariza, enclave por el que discurrirá la vía.