Ingráfica y Hablar de Arte son los encargados de la creación y organización de esta Biblioteca Intervenida, la cual viene definida como un fondo de publicaciones intervenidas por artistas, más de cuarenta en esta primera edición, y con la intención de que esto se repita para llegar a conseguir un buen remanente artístico que hojear y leer.
La apuesta por este tipo de exposiciones es arriesgada. No es esta una muestra al uso ya que cada una de las publicaciones intervenidas, aun a pesar de formar parte de un todo que es el proyecto, también pertenecen a mundos bien distintos entre si, tan distintos como artistas que participan.
Una interesante organización
Es muy llamativo el modo en que la exposición está organizada: a lo largo de la sala y sobre siete pupitres de madera de balsa con sus sillas, reposan las publicaciones protegidas dentro de huecos hechos a medida sobre el mobiliario para ellas. Este entorno genera en el espectador una agradable sensación, del mismo modo que la cálida iluminación que hay en la sala, la cual aumenta la placentera sensación de recogimiento, absolutamente necesaria para recrear nuestra curiosidad en las obras.
Muchas de las publicaciones son sobradamente conocidas, como la Biblia o Caperucita Roja, también nos encontramos con tratados de arte, guías botánicas, atlas, estudios científicos, literatura clásica?, de hecho, una de las pocas premisas que la organización tenía a la hora de elegir título era que la existencia de algún tipo de vinculación entre el artista y la publicación elegida, ya fuera a nivel teórico, personal o artístico.
Otro de los aspectos a tener en cuenta es la ausencia de normas en torno a las técnicas de intervención, así es que nos encontramos de todo: pintura, dibujo, foto, collage?
Jaime Narváez actúa sobre el tratado de Kandinsky Punto y línea sobre el plano, y lo hace utilizando «gomets», o lo que es lo mismo pegatinas de colores puros con formas geométricas que bien conocen los niños, haciendo alusión así al análisis que Kandinsky hace sobre los elementos que componen la superficie pictórica.
En forma con Jane Fonda
Daniel Silvo hace su intervención sobre el libro En forma con Jane Fonda, la cual me recordó a eso que todos hemos hecho alguna vez de pequeños (ahora espero no haber sido la única) que es coger un libro aburrido y empezar dibujando un pequeño bigotito a un señor de la primera página y emocionarnos hasta tal punto de que acabamos con un hermoso cuadro en las guardas del final.
Sobre un tratado de Kimonos, María Gambín nos habla de su viaje a Japón a través de una delicada y bella incursión en el libro, llenando de pequeños detalles y preciosos dibujos los cuales nos van dando detalles de lo que el país nipón ha dejado en su alma.
Todas y cada una de las intervenciones bien merecen una visita, sin duda un modo estupendo de pasar una tarde en la que podemos descubrir en los libros algo más que lo que está escrito.
Crítica de arte