«Cuando la gente coge comida del contenedor, algo hay que hacer»

emma araújo SANTIAGO / LA VOZ

FIRMAS

Álvaro Ballesteros

Los locales Bobber y Budi juntan alimentos para vecinos sin recursos

13 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Ojos que no ven, corazón que no siente, dice el refrán, pero cuando la crisis económica hace que familias de Ames busquen a plena luz del día comida donde sea es cuando surgen iniciativas solidarias como la que hace dos meses emprendieron Jacobo Budiño y Roberto García.

Tras la irreverente imagen de estos dos exitosos hosteleros de Bertamiráns, con pendientes en la oreja, tatuajes del tamaño de los de algunos jugadores de La Roja y una melena con hambre de tijera, está una campaña de recogida de alimentos no perecederos o de larga caducidad para repartirlos entre las familias de Ames que más lo necesitan, unas trescientas.

Su iniciativa, publicitada por las redes sociales y por cartelería, fue creciendo poco a poco y ya han conseguido recoger en torno a mil kilos de todo tipo de productos: leche, conservas, legumbres, patatas, aceite, azúcar... y lo que se quiera aportar.

Buena parte de esta intendencia ocupa la zona trasera del Bobber, el local de Roberto, ya que en el Budi, el negocio del padre de Jacobo, apenas tiene sitio. Es Roberto quien resume con una demoledora frase la razón que les hizo emprender la recogida: «Cuando ves a gente cogiendo comida de un contenedor es cuando te das cuenta de que algo hay que hacer, porque en las aldeas, quien más y quien menos, tiene sitio para cultivar lo que necesitas y las cosas se pueden llevar mejor».

Pero no solamente son los contenedores de los supermercados lo que reciben constantes visitas. Otro ejemplo que visualiza a las claras que las cosas ya no son lo que eran en Ames es que en el puesto para la retirada de leche fresca de alta calidad a un euro el litro había cola y ahora apenas pasa un alma.

Es gente con los mismos ojos que Roberto y Jacobo la que los está invadiendo de alimentos, ya que, destacan ambos hosteleros y a la vez amigos, si algo les llama la atención es que las empresas del municipio apenas han participado, frente a anónimos particulares, que podrán llevar comida hasta el día 20.

Para la entrega se han puesto en contacto con el Concello, que tiene datos de familias con problemas, pero los contrastarán con los que manejan Cruz Roja y Cáritas para vigilar así el proceso y que no haya errores ni tampoco aprovechados.

en directo Campaña solidaria en bertamiráns