Los ladrones solo robaron 170 euros y se dieron a la fuga al oir el timbre
28 jun 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La escalada de robos en la comarca ha subido un grado con el ocurrido el pasado domingo, a las tres de la mañana, en un céntrico edificio de pisos de Burela, a donde entraron los ladrones a robar mientras la familia dormía.
El edificio da a dos calles, una de ellas es Rosalía de Castro, aunque los delincuentes eligieron la entrada situada en la paralela, donde reventaron, se supone que con una pata de cabra, una chapa de aluminio de la puerta del garaje para acceder. Sin tocar a los dos vehículos que guarda allí la familia, forzaron también la puerta que comunica el garaje con la terraza de la casa y ya desde ella entraron al piso. Ya dentro se dirigieron a la habitación de juegos de los niños, donde tienen también colocados varios ordenadores y una mesa. El dueño de la casa, según él mismo explicó, tiene la costumbre de vaciarse los bolsillos sobre ella. Y allí había dejado varios móviles, uno de ellos de última generación, el dinero y las llaves. No tocaron nada excepto los 170 euros en billetes que había encima, que desaparecieron. Un familiar de los ocupantes de la casa que vive en el piso superior había oído los ruidos y bajó a avisarlos. Al oír el timbre de la casa los intrusos se dieron a la fuga. Alguien los vio huir en un vehículo de color oscuro, aunque no pudieron recabar más datos.