El porcentaje de gasto superó también el del anterior año electoral
09 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Si se excluye de la cuenta el Ofimático, para el que se habían presupuestado 35,9 millones de euros y que no se empezó a urbanizar hasta diciembre, por lo que el Ayuntamiento empezó a contabilizar los gastos este año, el gobierno local ejecutó el año pasado el 62 % de las inversiones previstas en el presupuesto, hasta sumar un total de 37 millones de euros.
La cifra es inferior a los 55,7 millones que se invirtieron en el 2010 o a los 81,9 del 2009, pero en esos dos ejercicios las arcas municipales recibieron una inyección extraordinaria proviniente del conocido como Plan E, que ascendió a 26,5 y 43,3 millones, respectivamente. Descontada esta, la inversión real caería a 29,2 y 38,7 millones y los porcentajes de ejecución al 41 y al 29 %.
Acabadas las alegrías presupuestarias, y sin más planes extraordinarios para intentar sostener el sector de la construcción, el año pasado quedaron en el tintero proyectos por valor de 23,1 millones de euros. Y esas cifras han tenido su traslación al presupuesto para el 2012, cuando las previsiones de inversión se recortan un 55 %, al decidir no incluir la totalidad del gasto de urbanización previsto en el Ofimático sino solo el importe que se pueda ejecutar durante el año, de forma que se pasa de una previsión de inversión en el nuevo polígono de 35,6 millones a otra de 9,2 este año, un 74,2 % menos.
Los datos, recogidos en la liquidación del presupuesto del 2011, muestran también que el año pasado el Ayuntamiento gastó en total 239,5 millones de euros, un 73,55 % de los 325,7 millones de los que disponía, superando ligeramente la ejecución presupuestaria del anterior año electoral, el 2007, cuando se reconocieron gastos por importe de 204,4 millones, un 73,5 % de lo previsto.
En cualquier caso, las cifras de cumplimiento del presupuesto son inferiores a los de anteriores ejercicios en los que, a calor del Plan E, se lograron porcentajes cercanos al 80 % (79,11 en el 2010 y 78,29 en el 2009) y las inversiones llegaron a su máximo histórico de 283,7 millones en el 2009, cuando el Gobierno redobló los estímulos públicos para intentar levantar un muro de contención contra la crisis del ladrillo.
Caen los ingresos
Producto de la crisis, también se han reducido notablemente los ingresos, recaudando 234,4 millones de euros, un 7,8 % menos que el año anterior. Y eso, a pesar de que la previsión apuntaba a un incremento del 2 %. Con más dificultades para recaudar, sobre todo en el capítulo de tasas y precios públicos, el grado de ejecución en el capítulo de ingresos cayó hasta el 71,96 %, más de siete puntos menos que el 79,16 % que se registró en el 2010, cuando se marcó el máximo de los últimos seis años.
Las cifras del 2011 muestran que los ingresos del Ayuntamiento caen a niveles anteriores al 2008, cuando los ingresos tributarios empezaron a desplomarse por la crisis, ya que se pierden también los fondos extraordinarios aportados por el Gobierno en el 2009 y el 2010.