Tomás de Dios: «La decisión más sencilla hubiese sido quedarme»

X. RÍOS SANTIAGO / LA VOZ

FIRMAS

Deja el banquillo santiagués después de un largo ciclo de seis temporadas

25 abr 2012 . Actualizado a las 09:51 h.

TOMÁS DE DIOS ENTRENADOR DEL LOBELLE

Tomás de Dios no se sentará la próxima temporada en el banquillo del Lobelle. El presidente lo anunció con gran sentimiento y casi con lágrimas en los ojos nada más concluir el entrenamiento matinal de ayer. Tras seis campañas en el club, cuatro de ellas al frente del primer equipo, el salmantino dice adiós.

-La afición tenía dudas sobre su futuro, pero algún sector confiaba en su continuidad.

-No sé lo que pensaba la gente, pero lo medité y lo valoré mucho. La decisión más sencilla hubiese sido quedarme. Sé que a donde vaya no voy a encontrar un equipo de trabajo igual, un colectivo deportivo tan competitivo y trabajador, pero sé que es el momento de dejar paso a la gente de casa. Se cumplió el objetivo de dar protagonismo a la cantera, que es la columna vertebral del equipo. Nueve jugadores debutaron en Primera División. Son metas ya cumplidas y ahora necesito seguir creciendo fuera de mi casa deportiva.

-Si miramos de reojo los equipos de la máxima categoría no parecen muchas las opciones para Tomás de Dios, ¿no?

-Mi futuro solo se centra en el próximo rival, ElPozo Murcia, pero no puedo descansar y seguiré entrenando. De momento no hay nada. Soy consciente de que en estos momentos por culpa de la crisis sobran jugadores y entrenadores, pero mi idea es fijarme en un proyecto deportivo, no en un equipo en concreto. Un proyecto en el que pueda seguir creciendo y en donde el club pueda crecer conmigo.

-¿Buscará otro Lobelle?

-Siempre me gustaron los retos y lo difícil, aunque sé que no voy a encontrar un Lobelle a donde vaya. Desde la llegada de José Venancio López se consiguió un equipo con una filosofía propia, con un ADN y una identidad. Y yo me identifiqué con todo esto, por lo que creo que es muy difícil encontrar fuera lo que se tiene aquí. Lo formamos nosotros. El Lobelle tiene una estructura y una complicidad, y un nivel de compromiso y de gestión, que son imposibles de encontrar en otro lugar.

-¿La Liga es tal vez su única asignatura pendiente?

-Nunca podríamos ganarle a los tres grandes a tres o cinco partidos. Es irreal. Nunca será mi asignatura pendiente porque nunca fue un objetivo. Creamos una identidad, que es admirada en muchos lugares de España, en donde quieren saber cómo trabajamos. Copian nuestra filosofía. Ahora mismo somos una referencia en el fútbol sala, pero ganar una Liga es otra historia bien diferente.