El matrimonio recibe dinero y enseres de la solidaridad vecinal
20 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El matrimonio de Corbelle, en Vilalba, que perdió la casa en un incendio, a principios de esta semana, dedicó la jornada de ayer a retirar los escombros en los que el fuego dejó convertidas sus pertenencias. Alfredo González Díaz y Amalia Chao Rego no trabajaron solos. Se les unieron familiares y algunos vecinos con la intención de dejar el interior de la vivienda siniestrada completamente limpio para que puedan comenzar las obras de rehabilitación. Según un familiar, más de una docena de personas se dieron cita en la casa de Foxo para desescombrar.
La pareja hizo una parada a la hora de la comida para recuperar fuerzas y se desplazó a la casa de los padres de Alfredo, situada en un barrio próximo, que es dónde están acogidos.
La familia, que se quedó con lo puesto después del incendio, cuenta ya al menos con 4.000 euros que consiguió recaudar en lo que va de semana la asociación de vecinos de la parroquia vilalbesa de Corbelle. Todavía no acabaron de recorrer las casas en las que les van dando entre diez y noventa euros, aunque la media suelen ser entre 30 y 40. Este fin de semana confían en poder acabar el recorrido.
El dinero obtenido para la familia lo ingresarán posiblemente en una cuenta, cuyo número difundirán públicamente para que puedan ingresar sus donativos personas que sean de parroquias diferentes de la de Corbelle, según explicó Daniel Fraga, el tesorero de la asociación.
Agradecimientos
Fuentes vinculadas directamente a la familia señalaron ayer que los afectados están muy agradecidos de las muestras de solidaridad recibidas, tanto a través de aportaciones económicas como de enseres y otras colaboraciones. «Non sei cando se pagarán estas obligacións» comentó la madre de Alfredo ayer por teléfono.
Amalia Chao sigue evolucionando favorablemente de las quemaduras que sufrió en la cara durante el incendio. La mujer se arrojó desde una ventana cuando descubrió que su casa se encontraba en llamas. No pudo rescatar nada, salvo lo puesto. Los servicios médicos que la atendieron le recetaron una crema para las abrasiones del rostro y le hicieron una radiografía para comprobar si existían más lesiones.
La familia, según fuentes consultadas, estaba tratando de apurar las labores de limpieza del interior de su casa para poder facilitar de esa forma que puedan comenzar las obras. Estas tardarán posiblemente varios meses en estar acabadas. De momento no ha trascendido el presupuesto que se baraja para restaurar el inmueble, de algo más de 60 metros cuadrados en cada planta y con dos alturas, del que solamente se salvaron las paredes.