Canastas con mucho juego

FIRMAS

Dos mil niños y jóvenes de entre ocho y 18 años participan en un torneo de baloncesto de cantera en Vilagarcía

06 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Nunca una pelota había dado tanto juego. Más aún cuando son 275 balones botando durante otros tantos partidos, los encuentros de baloncesto que desde ayer y hasta mañana se celebrarán en un torneo que reúne en Vilagarcía a equipos de todo el mundo. En el 2008 incluso vinieron desde las antípodas, Nueva Zelanda. Y enseñaron a los gallegos, y a todo el público que venía a animar a sus respectivas formaciones, a bailar la haka. Cada edición tiene sus sorpresas.

En el torneo hay niños y niñas. Los Mini Basket. Chicos y chicas. Los Future Star. Desde los ocho hasta los 18 años. Y todos practicando un deporte de altos en el que los que solo tenemos altura para ser jugadores de futbolín nos sentimos acomplejados incluso con tacones de diez centímetros. Nos harían falta dos o tres pares, calzados unos encima de otros, para no tener que hablarles mirando al cielo.

«Alto. Alto», dice uno de los chicos del London Greenhouse Pioneers, un equipo del centro de Londres que representa esa mezcla de culturas y nacionalidades que conviven en la que es quizá la urbe más cosmopolita de Europa. Lo comenta riendo cuando, al levantarse de la comida, descubre que lo están mirando desde abajo. No llega a los dieciocho y ya roza los dos metros. «Son muy jóvenes, pero son muy altos», apunta el entrenador Joseph Butor.

Los Pioneers son uno de los 136 equipos que participan en esta edición. Los chicos, acompañados del entrenador, el asistente del head coach, Peter Berenyi, y el mánager, Bill Gilbert, aterrizaron el miércoles por la tarde en Oporto y llegaron a Vilagarcía por la noche.

«Ayer [por el miércoles] venían con hambre», asegura Javier, el camarero del Enxebre, un restaurante típico vilagarcián que este fin de semana tiene una labor importante. Dar de comer a este equipo. Porque lo que tiene la Vilagarcía Basket Cup es que da vida al sector de la hostelería local en Semana Santa. No solo por los chavales, también por los que los acompañan. Familias, amigos. «Gracias a que tenemos estas cosas», dicen en el Enxebre.

Como el miércoles era el primer día, en el restaurante no sabían qué querían para cenar. Debutaron con algo típico. Para picar: tortilla, montaditos, calamares... Era la primera vez que estos ingleses probaban ese plato mágico que resulta de convertir unos huevos batidos, unas patatas y un poco de sal en todo un manjar. Porque la tortilla es una de las mejores armas del mundo para seducir paladares. «Está muy buena. Aquí la hacen diferente. Nada tiene que ver con la spanish omelet», explica Bill. Y Joseph hace un apunte: «A Abondi, uno de los jugadores, le encantó». Lo corrobora ese chico que empezó a tirar a canasta a los tres años y ahora ya llega a los dieciséis. «Fue un flechazo, me enamoré (de la tortilla, claro)», asegura.

Y qué hacen estos chicos de Londres en Vilagarcía. El entrenador conoció a uno de los organizadores, Alberto Blanco, en un torneo en Serbia. Mantuvieron el contacto por Internet y aquí están. «Venir aquí nos da la oportunidad de estar con equipos que son mucho mejores de los que tenemos en Inglaterra», dice Abondi.

Llevan pocas horas pero lo que han visto ya les ha servido para, como explica Joseph, pensar en importar la idea. «Está todo muy bien organizado y hemos estado pensando en organizar algo parecido en Londres», explica. Ya ven, de Vilagarcía para el mundo.

En: Vilagarcía Un: Jueves De: 14.00 a 16.30 horas