Nuestro recorrido en reconocimiento de la excelencia, provenga de donde provenga, se detiene esta semana en una «tienda de ultramarinos de las de toda la vida». Así les gusta que se defina su negocio a Ana y Gelu Abalo, herederas de una tradición familiar al frente de Los Pepes que se remonta a 1950, año en el que su abuelo, José Abalo, abrió una pequeña tienda de alimentación junto a la plaza de abastos de Vilagarcía. «Lo de delicatesen o tienda gourmet nos resulta un poco pretencioso», nos dicen. Claro que a la vista de la oferta, la atención y el servicio que se dispensa habría que concluir que para nada resultaría una grandilocuencia.
Ana y Gelu midieron el paso del tiempo en función de su relación con la altura del mostrador de la tienda. Crecieron entre sus inmaculadas estanterías, los sacos de pimentón, las hojas de bacalao, las botellas de anís y de ponche y los cucuruchos de papel en los que los clientes se llevaban el granel.
Allí, de su padre -José- y de su madre -Geluca- aprehendieron una forma de hacer las cosas que han sabido mantener hasta hoy y que se ha convertido en seña de identidad de Los Pepes. La procura de la calidad en todo aquello que se oferta por encima de cualquier otra premisa. Calidad, casi siempre acompañada de exquisitez y, en algunos casos, de exclusividad.
Todo ello, eso sí, expuesto y servido con una pulcritud extrema y en un escrupuloso orden. «Siempre fue así. No lo entendemos de otro modo», nos comentan. La perfecta alineación de los botelleros, el impoluto cristal de los vetustos tarros que conservan las galletas o la milimétrica verticalidad de las columnas de latas de conservas dan fe de ello.
Exquisiteces
Ana y Gelu se confiesan golosas e inquietas. «Si vemos algo en una publicación o en Internet que nos llama la atención no paramos hasta conseguirlo». Así han llegado a sus estanterías productos tan infrecuentes en tiendas de alimentación como la pimientra negra de Jamaica, el cilantro, el cardamón, el wasabi o las semillas de amapola.
Y las galletas, claro, tanto nacionales como internacionales, de las que Los Pepes tiene, sin duda, el más amplio surtido de la comarca. De Francia, de Escocia, de Cataluña, ecológicas, dietéticas, a granel... o nuestras supremas Maruxas de nata.
Nos sedujeron también sus selectos arroces (Calasperra, Illa de Riu, Sivaris), el pimentón de La Vera, la almendra cruda del Mediterráneo, las algas deshidratadas de Porto Muiños, las gelatinas de albariño y de oporto, los embutidos de Porco Landrán, las patatas fritas de San Nicasio (elaboradas con aceite de oliva virgen extra y sal rosa del Himalaya) y las legumbres a granel de escogida procedencia. Las fabas, de Lourenzá, los garbanzos, de Fuentesauco y las lentejas, de La Almunia.
Mención especial merece el apartado dedicado a la conserva. «En eso somos muy quisquillosas», dicen. «Nos cercioramos de que el producto sea gallego e intentamos que sean marcas que no son fáciles de conseguir fuera de aquí». El resultado, abruma.
Vinos y licores
El pequeño escaparate de Los Pepes suele estar ocupado por un coqueto bodegón con botellas de vino. Buena prueba de la especial atención que le brinda la casa a esta sección. No es fácil conseguir un Vega Sicilia Único. En Los Pepes lo tienen. O un Alión. O un PSI, de Peter Sisseck. Aunque el ojito derecho de la tienda son los vinos gallegos, de los que cuenta con una extraordinaria selección. También es notable su oferta en ginebras, con más de veinte marcas, güisquis y champanes franceses.
En los impersonales tiempos del híper, Los Pepes es hoy un oasis para del agradecido sibarita.
FICHA
LOCALIZACIÓN
Arzobispo Lago, 21. Vilagarcía.
FUNDACIÓN
10 de mayo del 1950.
HORARIO
Lunes a viernes: de 9 a 14 y de 16.30 a 21 horas. Sábados; de 9 a 15 horas.
ESPECIALIDADES
Conservas selectas. Vinos y licores. Galletas. Especias. Bacalao de importación. Legumbres a granel.
LO MÁS DE LO MÁS
Un güisqui Chivas Regal de 25 años, que se vende por 265 euros.