Adiós, gasolinera, adiós

xavier lombardero

FIRMAS

Nos subimos en un Twizy, un eléctrico puro sin gasolina y sin humos, en compañía del piloto lucense de ralis, Óscar López

24 mar 2012 . Actualizado a las 10:40 h.

Con los combustibles por las nubes (gasolina a 1,49 euros el litro y gasoil a 1,40), los coches «a pilas» ya solucionan problemas de movilidad, prescindiendo de las gasolineras. Alguno parece pensado para arrancar sonrisas. El peatón vuelve la vista hacia este cuadriciclo, sin carné el de 9 CV o con carné de moto (20 CV). Es novedad, diferente. Al menos en Lugo, ciudad necesitada de otros aires. «Non está mal o chimpín. O coche dá que ver», comentan dos jubilados. Se acercan y quieren tocarlo. Simple pero futurista, su silenciosa maniobra es un imán dentro y fuera de murallas: dependientas que hacen un alto, directivos que se fotografían con el iPhone, la señora de pieles curiosea el simpático carrozado de plástico, el repartidor de pizza suspira y jóvenes preguntan precio, tecnología...

Óscar avisaba: «No sé si se venderá bien, pero va de cine. Me lo vas a decir tú». En marcha desde Gestoso en O Ceao hacia la ronda de la Muralla, la primera impresión fue de despegue. La batería entrega potencia instantánea y el cochecito parece un ruidoso Airbus... hasta los 85 km/h. «Ten propulsión traseira e freo de disco ás catro rodas», dice Óscar, al que le piden un trompo. «No me tientes», contesta.

El Twizy cabe en 3,32 metros de largo y la clave es que se puede enchufar en casa para recargarlo, como un móvil, en dos o tres horas. Tiene volante, llave de contacto, freno de mano (tipo Citroën 2CV), acelerador, airbag y asientos de coche, aunque las dos plazas en tándem, tipo cabina de avión, son justas. A los motoristas les resultará familiar porque no trae ventanillas. El fabricante de Valladolid está en ello, pero quizás todo cerrado dé claustrofobia (mide 1,19 metros de ancho). A 85 km/h en carretera, hay que ir abrigado de la lluvia y viento. Como medio de locomoción no es refinado, pero el bus urbano echando carbonilla en los semáforos, menos. Los más sorprendidos son los jubilados:

-A ver logo, encéndeo.

-Xa está, con pulsar o botón Drive, aceleras e arranca.

-E sen embrague. ¡Co que me custa a min embragar!

Entre los primeros clientes de estos pura sangre eléctricos podrían estar repartidores, flotas de compañías eléctricas, y energías renovables e incluso alguna casa rural del camino de Santiago se plantea usarlo para turismo por la ruta. El precio como segundo coche es contenido: entre 5.000 y 7.000 euros, con subvenciones. El de otros más capaces y cómodos sube: Citroën C-Zero, 29.000 euros, Nissan Leaf, 36.000. Renault también sacará el Zoe, más coche y autonomía muy superior, capaz de enlazar ciudades.

Medio escúter, medio coche, el Twizy dista de ser un coche, pero es el eléctrico más asequible. ¿Suficientemente asequible? Nuestro piloto recorrió 95 kilómetros sin recargarlo. Hay informes sobre costes de uso por debajo de 2 euros a los cien. Dependerá de la tarifa eléctrica y de electrolineras para recargarlo. En hora y media no consumimos media carga. Las baterías, de 100 kilos, se alquilan aparte a Renault por unos 50 euros al mes. «Lo comido por lo servido», objeción principal oída.

Es para cambiar el chip y moverse de otra forma, pues el 75 % de los desplazamientos urbanos se realizan en vehículos privados con un solo ocupante y sin superar los tres kilómetros. Contamina menos y esquivaría las subidas de impuestos que se prevén para los diésel, pero lo que toca la fibra es el adiós a la gasolinera.