Manuel Lemos, de 76 años y con solo una década en el atletismo, es el mayor de los 4.500 participantes
23 mar 2012 . Actualizado a las 11:28 h.Manuel Lemos (O Reino, Ourense, 1935) se convertirá el domingo en el abuelo de la Vig-Bay. A punto de cumplir los 77 años se ha convertido en el atleta de mayor edad de los 4.552 que han sido aceptados para participar en la edición que se disputará el próximo domingo.
Manuel, que pone cara a una de las miles de historias de la emigración en Galicia, comenzó a correr hace solo una década, y sin tener antes ninguna relación con el atletismo. Ni le gustaba ni le despertaba interés.
«Cuando estaba en Caracas había al menos una docena de carreras por temporada y nunca fui ni a verlas, no tenía ninguna afición y nunca pensé que iba a agarrar esto como un deporte. Fue como un accidente», comenta Manuel.
El accidente llegó en el año 2000, porque un paro en el transporte le obligó a hacer el camino del trabajo a casa a pie, circunstancia que coincidió en el tiempo con la necesidad de un pariente de perder peso. «Un cuñado que tenía que perder peso y comenzamos a caminar una hora diaria. Un día le dije a un sobrino que también venía que porque no comenzábamos a correr», recuerda.
Aquel día nació un fondista en potencia, aunque tuviese la mala fortuna que suspendieron por motivos políticos la primera carrera a la que se apuntó. Tampoco le frenó una latosa infección contraída en el 2006 que mermó sus cualidades atléticas.
En Venezuela hizo dos carreras, incluida la primera media de su carrera en Maracaibo [con un tiempo de 1h 36m], y de regreso a Galicia comenzó a calzarse las zapatillas de un modo asiduo, tanto que el año pasado completó diez carreras y nueve andainas. Pero no llegó a tiempo a la Vig-Bay, que había corrido en el 2010. Ahora quiere resarcirse. «No tengo ni idea, depende como este el día porque a veces hay mucho aire. Estoy regular, pero a veces iba a las carreras casi sin entrenar», comenta al ser preguntado por el tiempo y por sus metas para la cita.
Lo que tiene garantizado es el título honorífico de abuelo de la carrera. «Mejor era ser joven, pero me siento orgulloso de mi edad», asegura. En la línea de meta le estará esperando su hija y su nieta.
«Mejor era ser joven, pero me siento orgulloso de mi edad»
Atleta de 77 años