La competencia extranjera del mejillón gallego viene en lata

La Voz

FIRMAS

Suben las importaciones de conserva y caen las de fresco y congelado

19 mar 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

En el mundo bateeiro se mantiene como lugar común, en los análisis de sus males, la competencia de producto de otros países, y muy singularmente del mejillón chileno. Siendo cierta esta competencia, en gran parte sostenida por empresarios gallegos en Chile, es una simplificación excesiva centrar en ello los quebrantos, imaginarios y reales, del singular empresariado mejillonero gallego. En los diez años transcurridos de este siglo XXI, las importaciones a España de mejillón fresco se han mantenido estables, en torno a las 6.000 toneladas los siete primeros años, descendiendo posteriormente un 40 % a partir del 2008, para situarse en unas 4.000 en el 2010.

Las importaciones de bivalvo congelado se duplicaron en los seis primeros años de la década, alcanzando en el 2006 las 8.600 toneladas, para descender drásticamente desde el año siguiente situándose en el 2010 en unas 3.100 toneladas, un tercio de las importaciones máximas de la década, y de la historia.

Sucede, sin embargo, que sí es llamativo, por lo que indica de industrialización e integración del sector mejillonero en Chile, el incremento de las importaciones de conserva, que pasan de 600 toneladas en el año 2001, a 2.500 en el 2007, para alcanzar un máximo histórico en el año 2010 de 2.800 toneladas.

Exportaciones

Por lo que respecta a las exportaciones de mejillón gallego, se observa un crecimiento espectacular en el fresco, que pasa de las 22.000 toneladas anuales a comienzos del siglo XXI a unas 40.000 al final de la pasada década. Se observa también una estabilidad en las exportaciones en conserva, en torno a las 1.500 toneladas, y un mercado muy fluctuante en la exportación de congelado, con una base estable en torno a las 4.000, ejercicios en los que se alcanzan las 6.000, y en torno a unas 5.000 toneladas en los dos últimos años de la década. En términos de toneladas de mejillón vivo producido, estas cantidades no son equivalentes, y se necesita un factor de corrección para comparar fresco y congelado, o fresco y conserva.

De lo anterior no parece pues que, con datos, se puedan asignar padecimientos o sufrimientos del sector mejillonero principalmente a la competencia de otros países, pues si entre el 2000 y el 2006 Chile vendía a España cantidades crecientes de congelado, y también a otros países europeos, con un máximo de casi 6.000 toneladas, desde entonces sus exportaciones descendieron: unas 1.500 toneladas en el 2007, no más de 600 en el 2009 y apenas 450 en el 2010. Y eso siempre que sumemos lo que figura como procedente directamente de Chile y también aquello consignado como importado de Portugal, donde no se produce mejillón para exportar.

La realidad y los datos indican que los mercados de producto fresco están condicionados por la proximidad, para un producto del precio que alcanza el mejillón, y por lo tanto sin interferencia en los mercados europeos de terceros países.

Congelado

El mercado de mejillón gallego para la industria o procesado sí padece una fuerte competencia, primero con producto congelado y actualmente por el incremento de las importaciones en conserva, que en los últimos años representarían el equivalente a la cuarta parte de la producción española de esta conserva.

Al mismo tiempo se observa una mejora en la competitividad del mejillón congelado gallego en los mercados europeos frente a las importaciones de Chile, sobre todo en Francia, en Portugal e incluso Italia, adonde en el 2010 se llegaron a exportar unas 7.000 toneladas, la cantidad más elevada de la década.

Los análisis en torno a errores estratégicos de la industria mejillonera no son abundantes, pero tal escasez no indica que no existan. Tal sucede con el análisis de los mercados internacionales de mejillón en relación a Galicia, España y Europa.

Uxío Labarta es biólogo y profesor de Investigación del CSIC.