Como por casualidad y de la mano, o mejor dicho del muro de Facebook, de amigos comunes hace ya algún tiempo que caían en mis manos, o mejor dicho, en mis ojos, las fotografías de un tal Pixelin Photo Cunha, fotografías en su mayoría de conciertos. Realmente me picaba la curiosidad pues las imágenes desde el principio me sedujeron, y no solo por su atractiva calidad formal, sino por algo más que me pareció encontrar en ellas, algo que me dejó con la duda y las ganas de descubrir quien era el que se escondía detrás de aquella firma.
A veces el destino juega a nuestro favor y la semana pasada llegó a mi correo la noticia de la exposición «Pixelin Photo Live», concretamente en el Bar Queira de Cerdido. Estupendo, pues por un lado por fin descubrí que detrás de Pixelin está Adrián Cunha, y por otro lado porque hay un establecimiento más que se anima a ofrecer sus paredes al arte, lo cual hay que agradecer a la gerente del local: Iria Nicolás.
Adrián Cunha es un fotógrafo enamorado de la música, de los conciertos, sabe como captar la esencia de lo que tiene delante, sabe como encontrar lo singular por medio de la imagen, sabe distinguir cuales son los puntos fuertes del retratado.
El ejercicio de fotografiar escenarios requiere de mucha experiencia, de mucha observación de los mismos y del conocimiento que ambas proporcionan. Una actuación es algo vivo, a veces demasiado vivo como para seguirla de un modo coherente con la cámara, imposible extraer la esencia si no se está acostumbrado al movimiento entre candilejas.
Visitando la exposición me venían a la cabeza las maravillosas fotografías que el fotógrafo americano, recientemente fallecido, Herman Leonard hizo de estrellas del Jazz y del Blues como Charlie Parker o Billie Holiday, inmersos en inconfundibles ambientes llenos de texturas, de sugerencias de aromas, de música? de alma.
Realmente no es algo fácil de captar, y mucho menos reproducirlo para su comprensión, pero yo he visto que Adrián Cunha ha sabido explicarlo, y lo veo en la foto de la actuación de la banda Boikot, en la que casi podemos escuchar el grito del protagonista, casi podemos sentir como toma aire y lo suelta a chorros en ese grito, casi podemos ver como se endereza después y casi podemos notar su balanceo, todo eso sin duda está dentro de la toma, dentro de los cuatro lados que acotan la imagen.
Fotos que captan lo esencial
Hablando con el autor comentaba que había fotografiado mucho al grupo Lamatumbá, y la verdad es que se nota, no hay más que ver la foto que de este grupo nos ofrece, en donde en una toma a ras de escenario capta un momento álgido del baile del grupo; este tipo de plano no es gratuito, es fruto del conocimiento de lo que en el escenario va a suceder de modo que el fotógrafo se adelanta a los hechos y capta lo esencial, en este caso el movimiento de las piernas enfundadas en los pantalones a cuadros característicos de los protagonistas y a la izquierda una copa a medio tomar en vaso de plástico, no necesitamos más datos para entender de qué estamos hablando.
El repertorio de grupos y solistas es extenso: Muse, Revolver, Reincidentes, M-Clan, Budiño son solo algunos de los fotografiados que podemos ver además de en Cerdido, en la página web del autor: www.pixelinphoto.com.
Crítica de Arte