La ventaja de aprender a sufrir

antón bruquetas REDACCIÓN / LA VOZ

FIRMAS

El portero del Apoel, Urko Pardo, analiza la gesta de su equipo en la Champions

09 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Minutos antes de que expirase el miércoles, el Apoel Nicosia obró el milagro. El humilde conjunto chipriota, tercero en la liga de su país, derrotó en la tanda de penaltis al Olympique de Lyon francés, verdugo del Real Madrid en ediciones pasadas. De esta forma, logró el pase a los cuartos de final de la Champions, una competición destinada a los más grandes, a la nobleza del fútbol europeo. La capacidad de sufrimiento del grupo liderado por el técnico serbio Ivan Jovanovic ha situado a un club chipriota por primera vez entre la élite del continente. Algo inesperado al principio de temporada cuando parecía la cenicienta de un grupo en el que terminó relegando al Oporto a la tercera plaza y en el que también compitió con el Shakhtar Donetsk y el Zenit de San Petersburgo. El portero de origen gallego del Apoel Urko Pardo (Bruselas, 1983) analiza todas las claves que explican esta gesta sin precedentes en Chipre.

El bloque que jamás se rinde

Sin duda, uno de los activos más importantes de este conjunto es la unidad que exhibe sobre el campo. Buena prueba de ello es que cuando juega casi nunca resaltan las individualidades, sino que en el césped se presenta como un bloque compacto. «Hemos aprendido a sufrir frente a equipos que poseen más calidad y que suelen dominar los encuentros». Ante estas adversidades jamás baja la cabeza, nunca se rinde. «El mejor ejemplo, probablemente la eliminatoria frente al Olympique». La derrota en casa de los franceses convirtió el pase en algo tremendamente complicado, pero el grupo siguió peleando y al final alcanzó la gloria.

La Capacidad física

Gestión eficaz de los partidos

La falta de posesión ha obligado al equipo a recorrer kilómetros detrás del balón, a hacer un gran desgaste físico durante los partidos. Pero, para sorpresa de la mayor parte de los rivales, «jamás se descompone», siempre gestiona de forma eficaz los esfuerzos, lo que le permite llegar entero al final. Así se transforma en un muro sin fisuras, casi imposible de derribar. En este sentido, la dosificación de la carga de trabajo en los entrenamientos es vital. «Las sesiones preparatorias de Jovanovic suelen ser suaves, plagadas de ejercicios de recuperación. Hay que entender que la plantilla ha permanecido en tres competiciones (Liga, Copa y Champions) desde el inicio de la temporada».

La Defensa

Paulo Jorge lidera esta línea

Fue imprescindible durante la fase de grupos de la Liga de Campeones y lo ha vuelto a ser en la eliminatoria de octavos ante el Lyon. Un equipo humilde frente a los grandes de Europa debe saber utilizar sus armas y quizás la mejor de este Apoel es que resulta muy complicado hacerle un gol. «Una parte importante del éxito defensivo le pertenece a Paulo Jorge». El veterano central portugués es el pilar sobre el que pivota el resto del entramado edificado con el objetivo de que los atacantes rivales no dispongan de posiciones sencillas de disparo. Es el faro que guía a los compañeros en este cometido. «Los aficionados, como es normal, se suelen quedar con los jugadores que marcan los goles, pero Paulo Jorge representa una de las pocas individualidades que brillan por encima del resto».

El Estudio del Rival

Ivan Jovanovic adora el vídeo

«El entrenador estudia a cada rival de forma minuciosa». Para esto suele usar los vídeos de los últimos encuentros de los equipos contra los que va a jugar. Repasa las fortalezas y debilidades de cada conjunto y luego «las explica con detalle» a los integrantes de la plantilla durante los entrenamientos que el grupo tiene a lo largo de la semana. Lo más positivo es que este análisis de aula, en la mayor parte de los casos encuentra luego su reflejo dentro del campo, desemboca en una estrategia definida para desactivar las virtudes ajenas.

Una afición entregada

El Estadio GSP, una fortaleza

Que el apoyo de la afición es un factor determinante para el equipo lo dicen los números. De los últimos diez encuentros europeos tan solo perdió en uno, el de la fase de grupos frente al Shakhtar Donetsk cuando ya no había nada en juego, cuando la clasificación estaba decidida. Además, tras los grandes resultados en la Champions la afición del Apoel se ha volcado de manera trascendente con los jugadores. «No dejan de animar durante los 90 minutos y presionan sin cesar a los contrincantes». De hecho, después de que acabase el choque contra el Olympique de Lyon los seguidores «inundaron las calles de Nicosia». Celebraban la clasificación de un equipo chipriota para los cuartos de final de la Champions. Una hazaña.