Vientos de cambio

FIRMAS

El cambio evidente de una moción de censura es el del gobierno: para eso se hace. Pero en el caso de Cee tenemos nuevos factores escénicos que a los demás nos hacen viejos, pese a ser casi coetáneos de los protagonistas (no hablo del actual alcalde, aunque tampoco anda lejos), lo cual es muy paradójico.

Usemos el socorrido «en mis tiempos». En mis tiempos, las mociones de censura, fracasadas o exitosas, tenían otra liturgia. Todos los actores eran veteranos de la política comarcal, que habían remado en los años duros e ideológicamente dúctiles de la Transición o como se llamase aquella época en las tierras provincianas de las provincias. Las negociaciones secretas se montaban a los grande, los cargos quedaban apalabrados ya el primer día y se pactaba incluso el teatro posterior. Los grupos políticos respectivos hablaban después, cuando ya todo estaba cocinado.

Con estos jóvenes, las cosas están pasando (eso parece) al revés. Da la impresión de que son otros los que lo hacen todo y Dani y Zaira ejecutan su papel. O no. Tal vez en la maniobra se incluye el despiste. Si es así, también soplan esos vientos de cambio. Y otras músicas: hace años, Ella Baila Sola. Ahora, los Scorpions.