Posiblemente fue una casualidad, pero ocurrió. En la rueda de prensa posterior a la reunión de Conde Roa con Caballero, el alcalde de Santiago justificó su demanda de un «apeadero» del AVE para el aeropuerto de Lavacolla y del mantenimiento de la estación de tren de Santiago para la alta velocidad ferroviaria. Según el regidor, «la actual estación es perfectamente válida y de hecho ya está pasando el AVE (Ourense-A Coruña) y para ello no se necesitan macroedificios diseñados por arquitectos excelentes».
Con sus palabras perfectamente podría aludir al caso de Vigo, donde un laureado profesional como Thom Mayne elaboró un proyecto para un edificio gigantesco que ahora el PP somete a revisión. Desde su punto de vista no es obligatorio que todas las terminales sean edificios gigantescos, asegurando que, en su caso, «para que llegue el AVE ya tenemos estación y lo que hace falta es impulsar las cercanías».
En Vigo este mismo debate se ha suscitado con el futuro de la actual estación provisional de Guixar cuando esté en servicio la de Urzaiz en el plazo de unos años. Una de las opciones que se baraja es concentrar allí los trenes de cercanías y reservar la de Urzaiz para la larga distancia y el AVE.
Los cambios que se vayan a introducir en la estación de Mayne se conocerán en la próxima visita de Pastor a Vigo. Hace un par de semanas solo apuntó el dato de que el edificio diseñado tiene 120.000 metros cuadrados, en su mayor parte destinados a uso comercial (dos plantas) y otras tantas a aparcamiento de vehículos. Si ahora se decide instalar allí también la estación de buses los cambios que tendrá que introducir Fomento son obligados.