Astilleros José Valiña se vio obligado a despedir hace un año a 100 trabajadores y tiene en vigor un ERE que afecta a la mitad de la plantilla. Con 30 empleados y baja actividad, su director, Fernando Alcalde, valora positivamente la reforma laboral. «Agilizar la tramitación de los ERE es una medida que nos facilita sobrevivir. Cuando una empresa llega a un ERE es porque está intentando no morirse y es bueno poder hacerlo de forma ágil», afirma. Sobre el abaratamiento del despido, Alcalde reconoce las ventajas, pero aclara que no es un incentivo para reducir plantilla sino una medida a la que se llega cuando no existe otra salida. «Si te adelgazan los costes salariales, cuando llega el momento del despido es más fácil, aunque se atacan derechos adquiridos», afirma. ¿Servirá la reforma para crear empleo? «La efectividad la dará el tiempo», dice.