Carballo «construye» un concepto distinto

c. a. carballo / la voz

FIRMAS

En la Costa da Morte hay bibliotecas para todos los gustos. Algunas son pequeñas, pero tan activas, que se han convertido en una referencia de ámbito estatal, como sucede con la del colegio Milladoiro de Malpica, que acumula premios y distinciones desde hace veinte años. Otras son grandes y nuevas, como la municipal de Ponteceso, que lleva menos de un año en funcionamiento y poco a poco se va acercando al centenar de usuarios. Y también están las que llaman la atención desde el punto de vista arquitectónico, como la de Carballo, diseñada por Manuel Gallego Jorreto. El espacio es impresionante, pero escaso, y por eso está en marcha la construcción de la nueva Biblioteca de Carballo.

El concepto arquitectónico también es diferente. El arquitecto Óscar Pedrós ha querido darle un nuevo toque de modernidad al casco urbano, y lo está consiguiendo, porque los volúmenes poco usuales que se están levantando en el cruce de las calles Bos Aires y Ecuador llaman mucho la atención. Pero lo más novedoso será la distribución interior de los 1.500 metros cuadrados del edificio. Sus dos plantas están pensadas para facilitar la movilidad a los futuros usuarios, que tendrán a su disposición salas específicas para recitales infantiles, nuevas tecnologías o un club de lectura. Ya no será tan importante el silencio -la actual biblioteca se reservará, fundamentalmente, para el estudio- como la libertad de acceso a todos los formatos de la cultura.