Nuevas alianzas

FIRMAS

Rusia sigue defendiendo a su aliado de los tiempos de la URSS, pero parece ser el único en medio de las nueva alianzas que se trenzan en Oriente Medio tras los cambios provocados por la primavera árabe. Unos movimientos que incluyen a Hamás. Ismail Haniye, presidente de facto de la franja de Gaza, se ha embarcado en una gira por el Golfo con parada en Teherán, tras pasar por Turquía y Jordania. Allí tendrá que enfrentarse al descontento de Irán por su negativa a dar un apoyo explícito al presidente Bachar al Asad. Damasco ha sido durante las últimas décadas la capital del exilio del movimiento islamista palestino, y Jaled Mishal, su máximo representante. Pero a Mishal hace ya tiempo que no se le ve por esa capital, según fuentes de inteligencia que recoge el diario israelí Haaretz.

Hamás, como muchos otros, tendrá que decantarse por los suyos, los suníes -con Arabia Saudí a la cabeza y con la Liga Árabe como instrumento-, o por los chiíes iraníes y la cercana minoría alauí de Al Asad. Sobre todo ahora que se ha quedado sin los 300 millones de dólares que cada año le giraba Irán, ahogado por las sanciones.