Hay quien dice que ya está todo inventado y lo que hay que hacer es copiar iniciativas que funcionan en otros sitios, introduciendo las adaptaciones oportunas para garantizar el enraizamiento, pues si se hace el trasplante sin más y no hay cuidados culturales posteriores, puede que no arraigue y el esqueje que pretendíamos convertir en árbol acabe en un palo seco o con un desarrollo por debajo de las expectativas generadas. Y algo de esto nos pasó con las CUMA (cooperativas de utilización de maquinaria agrícola) importada desde Francia y aplicada en Galicia desde hace ya una decena de años.
Las CUMA, cooperativas utilización de material agrícola, existen formalmente en Francia desde 1945, a instancias de Tanguy Prigent, ministro de agricultura del presidente De Gaulle. Con la idea de las Cumas se trataba de mecanizar el campo francés sin endeudar las explotaciones agrícolas, en particular las pequeñas explotaciones familiares, en esos años de posguerra y de penuria alimentaria.
Con la Ley de CUMA los agricultores franceses de entonces se habían comprometido a cambiar de época, pasando de las ayudas ocasionales a poner en común los medios de producción, una auténtica revolución, aprovechando la llegada de los primeros tractores importados de Estados Unidos, a través del Plan Marshall.
La semilla de las CUMA germinó porque ya antes había una fuerte tradición asociativa en todo el pais, especialmente en las regiones del noroeste (Bretagne y Pays de La Loire), donde hay departamentos en los que dos de cada tres agricultores están asociados a una o varias CUMA.
Al día de hoy las más de 12.000 CUMA de Francia están integradas en una federación nacional, a través de las respectivas federaciones regionales y departamentales, que garantizan la formación cooperativa de los socios, la gestión profesional de las sociedades y la promoción de esta modalidad asociativa.
Tras una decena de años de rodadura de las CUMA en Galicia ya hay una experiencia acumulada sobre la que habría que reflexionar para tratar de corregir las disfunciones y deficiencias del trasplante, pues para que el modelo sea eficiente antes de unir las máquinas deberíamos trabajar en pro de la unión de las personas como medida estratégica para encarar objetivos de mayor alcance.