Difícil ejercicio argumental

FIRMAS

El PP se ha metido en un charco con las exiguas enmiendas que presentó al proyecto de presupuestos. La «jugada» del gobierno local aceptando diez de sus once propuestas prácticamente obliga a la oposición a votar a favor en el pleno del próximo martes. O, como mínimo, a abstenerse. Si se produce un voto de rechazo a los presupuestos, el PP tendrá que hacer un difícil ejercicio argumental, ya que ni un supuesto inflado de la previsión de ingresos -cuestión indemostrable hasta que finalice el ejercicio-, ni la falta de reserva de fondos para posibles gastos «de importante cuantía» lo justificarían.