28 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
El PP se ha metido en un charco con las exiguas enmiendas que presentó al proyecto de presupuestos. La «jugada» del gobierno local aceptando diez de sus once propuestas prácticamente obliga a la oposición a votar a favor en el pleno del próximo martes. O, como mínimo, a abstenerse. Si se produce un voto de rechazo a los presupuestos, el PP tendrá que hacer un difícil ejercicio argumental, ya que ni un supuesto inflado de la previsión de ingresos -cuestión indemostrable hasta que finalice el ejercicio-, ni la falta de reserva de fondos para posibles gastos «de importante cuantía» lo justificarían.