El centro de día de Lourenzá abrió sus puertas hace más de dos meses. Ahora mismo atiende a cinco usuarios, de los cuales tres se quedan a comer. Pero el grupo se ampliará en breve porque, señalaron, están tramitando otras cinco peticiones más.
La conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, acompañada por la delegada de la Xunta Raquel Arias, la diputada y concejal laurentina Emma Álvarez y el alcalde Vidal Martínez-Sierra, entre otros, visitaron ayer las instalaciones. Luminosas, alegres, con mucha madera en la decoración, ubicadas en un lugar tranquilo, costaron a la Xunta 450.000 euros, aunque, según el alcalde, el edificio tal como está vale más de 600.000.
Señala el regidor que ahora mismo la Xunta tiene concedidas 16 plazas, pero podría albergar hasta 38 o 40 personas. Dejaron Lo dejaron preparado para que, en futuro, pueda construirse otra planta encima para hacer una pequeña residencia de 10 ó 12 habitaciones.
El servicio le cuesta a la Xunta 300.000 euros anuales. Actualmente lo atiende una plantilla de cinco personas: una trabajadora social, una terapeuta ocupacional, una psicóloga, una auxiliar de enfermería y una coordinadora. Tiene servicio de transporte y funciona de 8 a 8.