Una necesidad, una obligación

FIRMAS

Quien toma la decisión de llevar a un hijo de menos de tres años a una guardería lo hace por necesidad. Nunca por gusto, ni siquiera por comodidad. Lo hace porque no le queda otro remedio. Pero hay pocas plazas y menos ayudas. Cada vez menos. Ahora se anuncia una subida en la tasa que han de afrontar los padres. Dice la Administración que solo se incrementará a los de las rentas más altas. Pero para acceder a una guardería de la red pública esa renta «más alta» está por debajo de la media. Como siempre, pagan los mismos.