Más de 500 personas exigieron que se respeten los empleos de los trece trabajadores del faro y reclamaron la dimisión de Luisa Cid
16 ene 2012 . Actualizado a las 15:54 h.Más de medio millar de personas, entre ellas los representantes de todos los grupos de la oposición, de sindicatos y del mundo de la cultura, se concentraron ayer al pie de la Torre de Hércules para reclamar al gobierno local una solución para los trece trabajadores que realizaban labores de mantenimiento y control en el monumento que han perdido sus puestos de trabajo.
Una de estas trabajadoras, Pilar Sobrino, quiso agradecer en nombre de sus compañeros el gesto de los dos sindicalistas que pasaron los últimos cinco días recluidos en el monumento y que ayer abandonaron el encierro para unirse a la protesta. Sobrino apuntó que su única reivindicación es que el Ayuntamiento subrogue sus contratos a la nueva empresa que asuma las tareas de mantenimiento del inmueble.
Además, los trabajadores recordaron que su trabajo también ha sido imprescindible para lograr el título de Patrimonio de la Humanidad, por lo que anunciaron que seguirán reclamando una solución.
Los ánimos se caldearon cuando Xurxo Souto, que leyó un manifiesto ciudadano en apoyo a los trabajadores, recordó las palabras de la edila de Turismo, Luisa Cid, contra la huelga de hambre de los sindicalistas. «Non señora, non protestan polas galletas, senón porque van quedar sen traballo», expuso el artista, al que de inmediato corearon todos los asistentes reclamando la dimisión de la edila.
Al grito de «que non nos toquen a Torre», Souto también criticó la decisión del gobierno local de cerrar el monumento durante varios meses para acometer las obras de rehabilitación. ««¿Alguén se imaxina o peche do Coliseo por pingueiras ou das pirámides de Exipto porque hai que alicatar os baños?», ironizó.