De Oriente a Cee en un tren

e. eiroa, t. longueira CEE, CARBALLO / LA VOZ

FIRMAS

La carroza que paseó a los Reyes Magos por las calles de Cee tenía este año la forma de un tren muy colorista.
La carroza que paseó a los Reyes Magos por las calles de Cee tenía este año la forma de un tren muy colorista. marcos rodríguez< / span>

Sus majestades repartieron caramelos a los vecinos en la Alameda

06 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

No se sabe si es más exótico un camello o un tren en la Costa da Morte. De los primeros alguno se ha visto cuando se deja caer un circo; de los segundos, ninguno. Hasta ayer.

Sus Majestades decidieron emplear ese medio de locomoción para acercarse hasta Cee a hacer el trabajo. Tuvieron bastante. Para empezar porque pararon en el hospital y en la guardería, pero también porque a lo largo del día hubieron de visitar un buen número de parroquias y atender después, al fina del recorrido, al gran número de niños con sus largas listas de peticiones.

La Alameda se quedó pequeña para dar cabida a tanto niño. La cola atravesaba de un extremo al otro de la plaza. Todos muy serios, con la cara que se pone en las grandes citas. No era para menos.

A los niños se dirigió primero el concejal de Seguridade Cidadá, Plácido García Insua, quien excusó la ausencia del alcalde. «Para todos os nenos pedimos o mellor, para os maiores, saúde e traballo», dijo el edil, quien apuntó a la concurrencia que ya habían encargado a sus majestades que «foran bos» con sus regalos.

También Gaspar se acordó de la crisis sin mentarla en Cee. Hasta a los de Oriente les llega la onda expansiva. «Que este ano non sexa tan cativo como o pasado», dijo, antes de recordar a los pequeños que pusieran comida y bebida en sus casas, que tenían por delante Sus Majestades «unha noite de moito traballo».

Después los tres reyes, con sus respectivos pajes detrás, se dedicaron a recibir uno por uno a los niños congregados en la plaza. Lo que les dijeron entra casi en el secreto de confesión, pero seguro que pedir, pidieron bastante. De paso, se llevaron un buen puñado de caramelos. Seguro que muchos lo tendrían difícil para conciliar el sueño. Hoy es el gran día de abrir regalos. Cuantos más mejor.

la visita de los reyes magos