A Illa cruza la barrera más deseada y supera los 5.000

La Voz

FIRMAS

A principios de noviembre del año 1999, hace nada menos que doce, A Illa celebraba que había alcanzado la cifra mágica de los 5.000 habitantes. Susana Torres Nieto, que entonces contaba cuatro años, era reconocida como la vecina que sumaba ese número. Tras la segregación del municipio de Vilanova, la revisión del padrón de habitantes fue una de las primeras medidas que se adoptaron, puesto que se sospechaba que había alrededor de un centenar de personas que vivían en A Illa sin haberse censado allí. El resultado de esa medida ponía en bandeja el cambio de categoría del municipio, marcado por esos cinco millares de personas.

Pero el Instituto Nacional de Estadística no estuvo de acuerdo con esa celebración, y la cifra oficial de vecinos a 1 de enero del año 2000 se quedaba lejos de esa cifra: 4.948 habitantes.

Desde entonces, el municipio insular fue aumentando su censo de forma lenta pero paulatina, y se quedó varios años al borde del número de oro. Hace ahora doce meses, cuando todo hacía pensar que lograría superar la barrera, se quedaba en los 5.000 justos que impedían un cambio de estatus que le permitiría aumentar a trece el número de concejales e incrementar su participación en los tributos del Estado. El Concello amagó entonces con un contencioso, pero desistió ante la lentitud de este proceso. Un año después, A Illa ha visto cumplido su deseo de mucho tiempo y ya tiene, oficialmente, más de 5.000 habitantes. En consecuencia, su participación en los impuestos estatales crecerá, y también lo hará su número de concejales si dentro de tres años se mantiene en esos guarismos.

Lo contrario ocurre con Meis, un concello que camina siempre peligrosamente alrededor de esa cifra. Durante muchos años contabilizó 5.001 personas censadas. En el 2010 esa cifra se incrementó hasta los 5.003. El último recuento lo condena a bajar de categoría, puesto que a 1 de enero del 2011 solo contaba 4.988 habitantes.