La biblioteca municipal de Pontedeume premia con un lote de libros a una pequeña socia de solo dos años
03 sep 2009 . Actualizado a las 12:02 h.Es una más de los dos tercios de habitantes de Pontedeume que son socios de su biblioteca municipal. Pero Estefanía Carballo Carrillo no es un número más. Su carné luce un 6.000 bien redondo, todo un privilegio a sus dos años -casi tres- que la convierten en una de lectoras más jóvenes de la villa de los Andrade. Y como premio, ha recibido medio centenar de libros de manos de un rostro para ella ya familiar, el del bibliotecario eumés, Alexandre Caínzos, que ayer intentaba arrancarle alguna palabra a la pequeña. Algunos de los volúmenes de Os Bolechas que recibió como regalo conseguían atraer por unos instantes su atención, aunque ella parecía más interesada en posar ante las cámaras de los medios de prensa que inmortalizaban el acto. La acompañaban su prima Rosalía Iglesias Carrillo, y su tía, Elena Carrillo Villar, responsable de las visitas asiduas a la biblioteca de Estefanía. «En mi casa somos todos socios», argumentaba. «Si fomentas desde pequeño la lectura, los resultados...», exponía Rosalía. Y Estefanía, mochila al hombro y cargada con varias bolsas atestadas de libros para buena parte de su infancia, se marchaba para casa.
Caínzos y Loli Fraga atienden unas instalaciones en la que se acumula un fondo de 22.000 volúmenes y germen de una intensa actividad cultural que el año pasado consiguió reunir a 1.900 personas en las distintas propuestas. Hoy mismo, a las 11.30 horas, acogerá la última sesión de la Videoteca de Verán, con la proyección de As crónicas de Narnia. O Príncipe Caspian. «O feito de alcanzar nunha vila de a penas 8.700 habitantes os 6.000 socios non é froito da improvisación, é un labor continuado no tempo», aseguraba orgulloso ayer el bibliotecario, después de dos décadas al frente de la sala.
El edil de Cultura, Eugenio Otero, acudía también para recordar que «en un momento u otro, casi todos los eumeses acaban en la biblioteca. Es algo vivo, un núcleo vertebrador de la actividad cultural de Pontedeume, algo más que un almacén de libros», concluyó.