Arde un alpendre en el lugar de Riocovo, en Neda: «Apagalo foi tedioso polo risco de que se viñera abaixo»
NEDA
El GES de Mugardos y los Bomberos del Eume trabajaron durante más de dos horas para extinguir el fuego y evitar que se propagara a una vivienda
18 mar 2026 . Actualizado a las 19:11 h.Un incendio destruyó casi por completo un alpendre anexo a una vivienda, la número 3 del lugar de Riocovo, en Anca Vella, en el municipio de Neda. El humo alertó del suceso y los dos efectivos de guardia del Grupo de Emerxencias Supramunicipal (GES) de Mugardos) y los tres compañeros del parque provincial de bomberos del Eume trabajaron, mano a mano, durante más de dos horas para extinguirlo y evitar que se propagara a la casa, puesto que ambas construcciones comparten las vigas de madera. «Apagalo foi tedioso polo risco de que se viñeran abaixo as vigas e o tellado, de uralita», explican fuentes del operativo desplegado.
Los agentes de la Guardia Civil fueron los primeros en llegar al lugar del incendio y se encontraron varios animales: cabras, ovejas, un burro, gatos y perros, todos en aparente buen estado. Al parecer, se guarecían en el galpón. Todos salieron ilesos, incluso el gato que se refugió en el interior de la casa contigua (que no está habitada ni en condiciones de vivir en ella), que solo se vio afectada por el humo.
En el interior del alpendre se acumulaban escombros de todo tipo, desde madera a hierros, sacos de cemento, pinturas, disolventes, colchones y muchos plásticos. Además de varias bombonas de butano y un cámping gas, paja o excrementos de animales. El fuego destruyó parcialmente la techumbre de la nave, que quedó inservible. El GES tuvo que pedir refuerzos y los Bomberos del Eume tardaron una media hora en llegar (15 minutos menos que desde la base, en As Pontes), puesto que estaban de vuelta de una intervención que finalmente no fue necesaria, en Pontedeume.
Entre los cinco profesionales lograron sofocar el fuego, atacándolo desde distintos puntos, siempre desde el exterior, por el riesgo de que la cubierta del galpón se viniera abajo. Así hasta asegurarse de que no quedaban rescoldos y no había peligro para las vigas de la casa. Gastaron siete mil litros de agua en los trabajos de extinción, lo que evidencia la dificultad del operativo.