Dutton y Neda

Ramón Loureiro Calvo
Ramón Loureiro CAFÉ SOLO

NEDA

Como por desgracia ya no está entre nosotros monseñor Cal Pardo, uno de los más grandes medievalistas que ha dado Galicia, no puedo preguntárselo. Y él lo sabría mejor que nadie, porque además era de muy cerca de allí, de Galdo. Pero lo que se dice -y a eso voy- es que, al parecer, en Grallal (parroquia de Covas y municipio de Viveiro) ya existió, en el fondo de las edades, una torre, vinculada en la Edad Media al Señorío de la Mitra Mindoniense. Y que fue precisamente sobre los restos de esa torre sobre los que Juan Dutton y Aguiar (que no su padre, el John Dutton que tan unido está a la historia de Neda) construyó, a finales del siglo XVI, el llamado Pazo de Grallal, que tras unos años deshabitado acaba de ser vendido ahora. Pero, fuese como fuese aquello -y ya sabrán ustedes disculpar que aquí se diluyan con tanta facilidad las fronteras que separan la historia de la leyenda-, lo cierto es que la venta del pazo ha hecho que se vuelva a hablar mucho de Dutton padre (de don John, entiéndaseme), caballero que como ustedes saben fue quien, huyendo de las iras desatadas por Enrique VIII, trajo a Galicia una de las grandes obras maestras del arte religioso inglés: el Cristo de la Cadena, que se venera en la iglesia de Santa María de Neda. Una iglesia, y perdonen también que nos salgan estas ramas, que hoy tiene como párroco a Ramón Antonio López Rodríguez, que cumple 40 años de sacerdocio. En fin: lo que quería decirles es que me gusta que John Dutton deje las nieblas del olvido. Porque a él le debemos que el Cristo de la Cadena esté en nuestro país, y que nos hable, sin necesidad de palabras, solo con contemplar su rostro, del inmenso misterio que nos rodea.