Diecisiete tiendas de Fene celebraron un exitoso «outlet» este fin de semana
01 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.El comercio y la hostelería de la comarca han salvado la temporada. «O verán foi bastante decente, dentro da situación na que estamos, xente houbo moita, sobre todo moitos galegos e xente da Meseta para arriba, e faltaron os estranxeiros», explica Fernando Barallobre, presidente de la Unión de Comerciantes e Autónomos (UCOA) de Pontedeume. Apunta las quejas de los hosteleros, con el cierre obligatorio a la una de la madrugada desde mediados de agosto, y teme por el futuro inmediato: «A ver que pasa, as expectativas non son moi boas, ao non haber festas [las Peras se celebrarían la próxima semana] vaise dar un baixón, aínda que hai moito eumés que reserva as vacacións para estas datas, e supoño que virán», agrega.
En Ortigueira también se ha vivido un verano «atípico», pero bullicioso, «con mucha gente, tanto aquí como en Espasante», señala el responsable de la Asociación de Comercio e Hostelería Ortegana (ACO). Francisco Bouza Rey sostiene, sin embargo, que «el balance económico no ha sido tan bueno, porque la gente no gasta, y en las tiendas de ropa y calzado han notado mucho la falta de fiestas, ni las de San Antón de Espasante, ni las de Santa Marta en Ortigueira, ni las de San Bartolo en Cariño».
El outlet del comercio local de la villa ortegana se suspendió, por la dificultad de cumplir «con las normas que marcaba el Concello» por prevención del covid. En cuanto a la hostelería, algunos empresarios «se han sentido desbordados» por la avalancha de gente de las últimas semanas. Eso sí, faltó el Mundo Celta.
«El comercio ha funcionado, pero sin muchos lujos, y a la hostelería le ha ido bastante bien. En Cedeira ha habido mucha gente, en los restaurantes trabajaron de otra manera, con reservas, y fueron saliendo adelante. Algún local de copas tuvo incluso una facturación comparable a la de otros tiempos», según indica Francisco Zaera, presidente en funciones de la Asociación de Comerciantes y Hosteleros del Casco Viejo.
Balance desigual en Narón
Fuera del circuito turístico, en Narón el balance del verano es desigual. «Las terrazas han estado llenas, pero en horario limitado y con menos capacidad que otros años, y la hostelería se queja de que no ha podido atender a toda la gente; en el comercio se ha visto el miedo a entrar y a probar; y en las empresas de eventos y ocio infantil están desesperados porque se suspendió casi todo. En general, todo el mundo se queja. Unos han salvado los muebles mejor que otros», resume Susana Oreona, secretaria de la Asociación de Comerciantes.