La cooperativa de Val Xestoso aparca la iniciativa de vender la verdura en lata ante la falta de producto suficiente para compatibilizarlo con la comercialización en fresco
09 ene 2009 . Actualizado a las 15:33 h.A pesar de que se ha demostrado la viabilidad técnica de vender grelo en lata, el proyecto tendrá que esperar nuevos tiempos. La cooperativa de Val Xestoso (Monfero) no cuenta con suficiente producción para reservar parte para su comercialización en conserva. La materia prima «case non chega para a venta do produto fresco», explicó el gerente de la entidad, Alejandro Dafonte, que además subrayó que la producción del pasado año «non foi moi boa»: solo llegó a los 25.000 kilos de este producto, cuando hace cuatro años era de 50.000. Entonces, en 2005, se preveía comercializar de forma experimental las primeras 2.000 latas de un producto que se vende bajo la marca registrada Grelo de Xestoso.
Garantizada quedaba la conservación de todas sus propiedades y sabor y también su perfecto estado, incluso hasta dos años después de su envasado, lo que eliminaba el componente estacional de esta verdura. Sin embargo, los 25 productores que suministran a la cooperativa no aportan la cantidad suficiente. «Estamos tentando ver se se planta máis, pero a recollida é traballosa e non hai moita xente», explicó el gerente.
Las condiciones meteorológicas de las últimas semanas tampoco ayudan. A pesar de que el grelo resiste el frío, las heladas e incluso nevadas están comenzando a pasar factura, afectando al desarrollo de la producción. El futuro de las plantaciones de Monfero dependerá «de como veña o tempo a partir de agora: se chove un pouco e para de xear, pódese recuperar». Al menos, para poder celebrar con éxito la Feira do Grelo de Xestoso, el 15 de febrero.
En eso confía también Sinda Couto Prieto, que a sus 80 años, y después de medio siglo, sigue yendo a vigilar los grelos que nacen en la hectárea de terrenos que explota ayudada por su familia. «Gústame moito collelos», confiesa. Sin embargo, «agora están moi feos», pero «haber hai moita cantidade e moi bonita». Vende a través de la cooperativa pero sobre todo a particulares que confían en su buen hacer. Y defiende con fervor las bondades del producto. «Aquí son todos bos», dice.