Del olvido al furor turístico: las siete vidas de las 78 baterías de la provincia de A Coruña
FERROL CIUDAD
La lucha para devolver el esplendor perdido de estas joyas defensivas
26 ene 2026 . Actualizado a las 12:50 h.Desde el majestuoso castillo de San Antón en A Coruña a los misterios de la base americana en Bares, el viajero queda impresionado por las joyas defensivas de la provincia de A Coruña. En total, a lo largo de la costa hay 78 baterías o fortificaciones (incluyendo castillos y observatorios). Todas ellas se mueven entre los años de gloria del pasado y el intento por salir del olvido, a través de planes de recuperación de administraciones como la Diputación Provincial. Como indica su presidente, Valentín González Formoso, «o noso proxecto pretende rescatar as baterías do esquecemento no que estiveron durante décadas e convertelas nun motivo de orgullo e un recurso turístico de primeiro nivel».
Apostando por el furor turístico que se genera en torno al patrimonio histórico, el primer plan pasa por el renacer de A Bailadora (Ares), el observatorio de Monteventoso (Ferrol) y Campelo (Valdoviño) dentro de un macroproyecto que contempla tres millones de euros. Se busca devolverles el esplendor perdido y seguir los pasos de otras defensas en buen estado. Para los investigadores José Manuel López Hermida y José Manuel Yáñez Rodríguez las mejor conservadas de la provincia son las siguientes: «El castillo batería de la Concepción en Cedeira (siglo XVIII), los castillos de San Felipe y A Palma en la ría de Ferrol (orígenes en el siglo XVI), la batería de Redes en Ares (XVIII), castillo de Santa Cruz en Oleiros (XVI), San Antón en A Coruña (XVI), batería de San Carlos en Fisterra, del Cardenal en Corcubión (XVIII), el Príncipe en Cee (XVIII), de la península de Bezoucos (como Montefaro en Ares, siglo XIX) y del monte de San Pedro (A Coruña, del XX)».
Y en cuanto a importancia, ambos investigadores destacan «las de Ferrol con el castillo de San Felipe, las de Doniños y Prior; y las de A Coruña con San Antón y San Pedro». Todas ellas convirtieron la costa de la provincia en inexpugnable, siendo testigos de guerras napoleónicas o de las amenazas de la II Guerra Mundial. Todavía desde las de Valdoviño se otearon incursiones de las llamadas manadas de lobos (submarinos nazis). Y en el coruñés monte de San Pedro, los majestuosos cañones Vickers (las mayores piezas de artillería compradas por el Ejército español) presiden uno de los mejores balcones sobre el Atlántico.
Para la recuperación de A Bailadora, Monteventoso y Campelo, el presidente de la Diputación deja claro que «estamos dando os primeiros pasos dun proxecto a longo prazo, que requirirá tempo, investimento e colaboración entre distintas administracións, pero que entendemos que é necesario, e que nace cun obxectivo claro: recuperar un patrimonio único en España». Y ese objetivo también pasa por seguir los pasos dados en Europa: «As baterías militares son testemuñas da nosa historia e do papel estratéxico que tivo a costa de Ferrolterra na defensa marítima do país; o noso plan pasa por recuperar o antigo esplendor destes emprazamentos militares, seguindo experiencias semellantes que xa se levaron a cabo con éxito noutros países europeos».
El macroproyecto de la Diputación quiere aportar ocio e interpretación histórica a estos espacios, con restauración, mejores accesos, miradores y señalización. Y los concellos determinan los usos (por ejemplo, para Monteventoso el Concello de Ferrol planea usos hosteleros o un museo en el búnker). Los expertos ponen el ejemplo de las baterías del monte de San Pedro en A Coruña, cedidas al Concello en 1995 e integradas en un gran parque para disfrute de los visitantes.
Todo el listado desde el siglo XVI hasta el Plan de 1926
El investigador José Manuel Yáñez Rodríguez enumera todas las baterías de la provincia, según los siglos de construcción. «Entre los siglos XVI y XIX, en la ría de Ferrol se construyeron 18 (incluyendo los castillos como San Felipe y San Martiño), en la de Ares-Sada-Betanzos diez, en la de A Coruña nueve, en la de Camariñas-Muxía seis, en la de Cee-Corcubión cuatro, en la de O Barqueiro otras cuatro, ría de Ortigueira dos, la de Cedeira dos, Muros y Noia otras dos, ría de Arousa una y ría de Corme-Laxe otra».
En el Plan de 1891, se alzaron las siguientes baterías: «Son las de la península de Bezoucos o Montefaro en Ares con las baterías de obuses de Fonteseca, A Bailadora y Faro; la de gran calibre en O Segaño; y las de tiro rápido en Salgueira y Coitelada».
Por último con el Plan de 1926 se crearon «tres en Campelo (Valdoviño), tres en Prior (Ferrol), tres en Prioriño (Ferrol), una en Punta Herminia (A Coruña), dos en el monte de San Pedro (A Coruña) y una en Pastoriza (Arteixo)».
José Manuel, López Hermida: «Su importancia patrimonial e histórica está muy valorada en los últimos años»
José López Hermida (Covas, Ferrol, 1950), comandante de artillería retirado, lleva décadas investigando las baterías de costa en Galicia.
—¿Hasta qué época tuvieron uso estas fortificaciones y artillerías de costa?
—Hasta la década de los 80, cuando la artillería de costa evoluciona a nuevos métodos y materiales a lo largo del siglo XX.
—¿Cuál fue su importancia durante el período de las dos guerras mundiales del siglo XX?
—Con la experiencia de la I Guerra Mundial, las marinas europeas experimentan un desarrollo que conduce a una renovación de la artillería de costa. Esto da paso a evoluciones de estos sistemas en España como el Plan de Artillería de 1926. Y después de la II Guerra Mundial, las nuevas experiencias realizadas durante el desarrollo de esta contienda conducen a la renovación y ampliación del Plan de 1926. Dicho plan había quedado inacabado por el desarrollo de nuestra Guerra Civil. La renovación continúa hasta los años 80 del siglo XX, cuando se desartillan estas unidades.
—¿Qué característica diferencial tienen respecto a otras defensas costeras de España, y cuál es su valor patrimonial?
—Su importancia patrimonial e histórico es singular y está muy valorada, por las experiencias culturales que hemos vivido en esta provincia y en toda España en los últimos años (desde que estas defensas dejaron de ser operativas). Las características tanto de función como de método, con respecto al resto de España, tienen unas diferencias mínimas porque son obras reglamentadas a nivel nacional. Pero sí hay diferencias geográficas y paisajísticas de cierta relevancia según sus emplazamientos costeros, que toman importancia con las últimas concesiones sobre la costa por cuenta del Estado.