Fevino despide su año más brillante

FERROL CIUDAD

La presencia de más de treinta bodegas refrenda la importancia del salón, por el que pasaron 5.000 personas Los profesionales de la hostelería y la enología protagonizaron la última jornada

10 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El telón de cierre de Fevino 2003 cayó entre sonrisas y el buen sabor de boca que dejan los negocios cerrados, los nuevos contactos profesionales, los conocimientos de enología adquiridos y, claro está, los vinos de calidad. Esta última fue una palabra muy repetida ayer, en la jornada dedicada a los profesionales, puesto que el vinícola es un sector que apuesta fuerte por los factores cualitativos en el proceso de producción. En esa larga cadena que transita entre la vid y la copa de vino, ayer primaban los últimos eslabones, los que afectan directamente al sector de los hosteleros. Por eso se abrió el día con una sesión didáctica a cargo del sumiller Miguel Ángel Galán, que impartió una charla sobre el servicio de bebidas en mesones y restaurantes. Un título con cierta pompa para un tema al que se le da más y más importancia, como prueba el acto monográfico organizado por la Asociación de Hostelería de Ferrol y Comarca.La mañana deparó a continuación el encuentro de los mejores vinos gallegos a través de una cata comentada, coordinada por el enólogo Jesús Flores y en la que participaron representantes de las cinco denominaciones de origen: Ribeiro, Valdeorras, Rías Baixas, Monterrei y Ribeira Sacra. Calidad, no cantidad De los comentarios realizados por organizadores y expositores parece deducirse que éste ha sido para Fevino el año del afianzamiento. La cifra de cinco mil asistentes, sumando público y profesionales, resulta secundaria a juicio de los promotores de la feria. «No es una cuestión de cantidad, sino de calidad», refrenda Domingo Díaz Basoa, director de FIMO. Hay un apartado numérico, de todos modos, que sí dice mucho sobre la consolidación de Fevino como referente para las relaciones comerciales del mundo del vino. De las ocho bodegas de la primera edición se ha pasado a más de treinta. Aquí está la llave del éxito: pocos indicadores de prestigio hay más fiables que la presencia de los propietarios de las marcas. Concluye Díaz Basoa: «Esto nos da ánimo para seguir... y para mejorar». Será en el 2005.