El Concello aún no ha cerrado la negociación con los cuatro propietarios afectados sobre la cuantía de las indemnizaciones
15 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La solución definitiva al controvertido edificio O Penso parece más cercana. El Concello de Cabanas ha adjudicado la segunda y última fase de la demolición parcial del inmueble, en cumplimiento de dos sentencias del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, de 1994 y 1996, ratificadas por el Tribunal Supremo, que anulaban la licencia municipal otorgada hace unos 20 años, bajo el gobierno de la socialista Modesta Anca, por contravenir la normativa urbanística en vigor, y ordenaban el derribo.
El importe de las obras recogidas en el contrato asciende a 260.736 euros y el plazo de ejecución es de 117 días naturales. Pero aún quedan flecos, como reconoce el alcalde, el popular Germán Castrillón, en referencia «a la negociación de las indemnizaciones con los propietarios de los pisos derribados». Avanza que la comisión de urbanismo se reunirá en breve para abordar este asunto. «La cuantía está prácticamente acordada con los dueños de los dos quintos, pero aún no está cerrada en el caso de los dos cuartos. La suma podría rondar los 200.000 euros», indica el mandatario local.
Castrillón recuerda que el presupuesto municipal de este año ha sido el primero, desde su llegada a la alcaldía, hace una década, «en el que no hemos tenido que consignar ninguna partida para la ejecución del derribo o las indemnizaciones, porque ya lo habíamos hecho en todos los anteriores ejercicios. Ahora solo queda acabar de pagar los créditos que hemos solicitado».
Los trabajos de derribo comenzaron finalmente en octubre de 2015. El retraso, que el alcalde achacó a la falta de recursos del Concello para afrontar las obras, le valió a Castrillón varias sanciones. El edificio O Penso ha generado debate político y social.