El alcalde de Cabanas irá a juicio por desobedecer dos fallos que obligan al derribo de un edificio
CABANAS
Castrillón ya ha sido multado en varias ocasiones por la demora de la ejecución de este derribo
26 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El alcalde de Cabanas, el popular Germán Castrillón, finalmente irá a juicio por la demora en el derribo de dos fases del edificio de O Penso. Así lo confirmó ayer el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), que indicó que el Juzgado de Instrucción número 1 de Ferrol ha dictado un auto de apertura de juicio oral contra el regidor por un supuesto delito contra la administración pública en la modalidad de desobediencia. La causa, que aún está pendiente de reparto para conocer en qué juzgado de lo penal tendrá lugar el proceso y la fijación de fecha, viene de lejos.
Concretamente de dos sentencias de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSXG de los años 1994 y 1996, ambas ratificadas por el Tribunal Supremo. Estos dictámenes anularon la licencia concedida por el Concello de Cabanas, siendo entonces alcaldesa Modesta Anca (PSOE), para la construcción del edificio, ordenando la demolición de una planta y el bajo cubierta por superar los parámetros de edificabilidad establecidos. Una demolición que se ha ido retrasando en el tiempo dando lugar al actual procedimiento. Castrillón compareció en los juzgados en junio del 2014 para prestar declaración como imputado, al no dar cumplimiento a dichas sentencias y tras la denuncia formulada por la Fiscalía de Ferrol contra el alcalde.
El regidor confirmó ayer que no le habían notificado el auto. Recordó que ya están contratadas las obras de demolición de la primera fase, y la empresa encargada firmó el acta de replanteo el día 10 de octubre. Señaló que ya se han acometido pequeños trabajos, y están pendientes de que Industria se pronuncie para dar de baja de oficio el ascensor -los vecinos no permiten el acceso al cuarto de máquinas del ascensor- una petición que el pasado mes de enero denegó el TSXG, pero ante la que cabía recurso. Estaba previsto que las obras de demolición arrancasen a principios de enero, y el Concello ordenó desalojar las viviendas afectadas antes del día 7.
Castrillón ya ha sido multado en varias ocasiones por la demora de la ejecución de este derribo.